ExclusivaBegoña Alonso habla por primera vez de su ruptura con David Bustamante

Llevaban un año de noviazgo y, de pronto, se ha producido la ruptura. Una ruptura de la que ella se enteró por sorpresa...a través de su madre que le dijo que David estaba anunciando en rueda de prensa que la relación había llegado a su fin. Una relación que en los últimos meses había transcurrido entre discusiones y peleas, al final de la cuales, ella siempre acababa marchándose de la casa que compartía con el cantante para, hechas las paces, volver a los pocos días porque él la llamaba pidiéndole disculpas. Sin embargo, la última vez ni él la llamó ni ella lo hizo. Hoy Begoña afronta su nueva situación sin David y habla, por primera vez, de cómo fue la relación y de cómo fueron surgiendo -y acrecentándose- los problemas.

¿Cómo y cuándo rompisteis exactamente?
Es que no habíamos roto. Hubo una discusión y yo me fui de casa, fue el lunes cinco de abril, después de haber estado el día anterior esquiando en Valdesquí. Él había vuelto de Latinoamérica el 29 de marzo y esos seis días los habíamos pasado juntos. Hubo una discusión muy fuerte. Esa noche me quedé a dormir en casa de una amiga y el martes me fui a casa de mis padres a Bilbao. A partir de ese momento no volvimos a hablar, ni él me llamó, ni yo a él como había sucedido en anteriores ocasiones. Y de repente el día quince dice en una rueda de prensa que hemos roto.
¿Dices que en esta ocasión no volvisteis a hablar como había sucedido en otras ocasiones ¿Tan frecuentes eran las peleas y tan a menudo te has marchado de la casa que compartís?
La verdad es que hemos discutido bastantes veces porque estas cosas ya venían de hace bastante tiempo pero siempre uno u otro acababa llamando, y a nada que uno cogiese el teléfono, al otro ya se le pasaba el enfado. Me había marchado más veces y siempre había vuelto.
¿Qué es lo que te hacía tomar la decisión de marcharte cada vez y esta última en particular?
Su carácter tan fuerte. El motivo de nuestras peleas siempre era el mismo: los celos. Además él no quería que trabajase. En el momento en que yo llegaba y le decía "Tengo estas cosas para hacer" todo era ‘no, no, no’ y si yo me empeñaba en que quería hacerlo, ya tenía el desencadenante. Y estas peleas eran bastante fuertes. Un día descubría que para evitar que fueran tan intensas lo mejor era irme de casa.
¿Cómo conociste la noticia de que habíais roto?
Me llamó mi madre y me dijo: "David está en televisión diciendo que habéis roto". Me puse a llorar allí, era por la mañana y estaba en la prueba de vestuario y ensayos de un desfile y tuve que pedir a la organización que me dejase irme al hotel porque era muy fuerte lo que había pasado. Jamás hablamos, ni cara a cara, ni por teléfono, de ruptura.

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