Myrka De Llanos, la espectacular novia de Luis Miguel

DIAS DE SUFRIMIENTO
¿Has sufrido mucho por cuestiones sentimentales?
He sufrido mucho por culpa del desamor.
Si pudieras, ¿cambiarías algo de tu pasado?
Sé que todo lo que nos pasa en la vida va encaminado hacia nuestro bien de una u otra forma, pero, aun sabiéndolo, si yo pudiera borrar mi segundo matrimonio de mi vida, lo haría con los ojos cerrados. Mi primer divorcio ocurrió por haberme casado tan joven... Evolucionamos mucho en los primeros años de matrimonio, y no funcionó. Le doy gracias a Dios porque tuve a mi hija, que ahora tiene nueve años. Al segundo matrimonio fui aún con mucha ilusión; pensé: «Si el otro no funcionó, éste sí va a funcionar, éste tiene que ser para toda la vida».
Y, a la postre, no lo fue.
Ese golpe fue muy duro. El matrimonio duró menos de un año. Fue algo horrible. El dijo que se iba de vacaciones y nunca regresó. Jamás le volví a ver. Eso fue un «shock» tremendo, eso te remueve los cimientos de tu ser. Ya antes me había abandonado durante diez meses.
¿Diez meses?
Fue una auténtica tortura. Me decía que se lo estaba pensando, que le esperara, mientras que yo estaba deseando cada nuevo día verle aparecer por la puerta... Si al menos me hubiera dicho: «No te quiero, sigue adelante, vive tu vida». Pero no fue así. Ahora me molesta todo el tiempo que sufrí, todo el tiempo que perdí esperándole. Me quitó años de vida, y eso no es justo.
¿Tanto te marcó?
Por supuesto. Ha sido la única vez en mi vida que toqué fondo. De hecho, tuve que ir a un psicólogo, porque caí en una profunda depresión. Estaba tan triste, que creí que nunca me iba a recuperar. Tu mente entiende que lo puedes superar todo, pero tu corazón, en ese momento, no lo sabe. La tristeza me embargaba por completo. Era muy difícil levantarme, ir al trabajo. Me dolían hasta los músculos de la cara cuando me esforzaba en sonreír... El corazón te duele literalmente. Esa experiencia me dejó muchos miedos, porque, definitivamente, yo no quería volver nunca a ese punto de sufrimiento. Después te aíslas emocionalmente y es muy difícil volver a abrirle el corazón a un nuevo amor. Me imagino que tenía que pasar por todo eso para llegar al momento que estoy viviendo hoy y ser la persona que hoy soy.
¿No perdiste las ganas de volverte a enamorar?
Sí. Eso me dejó muchas secuelas. Yo llegué a pensar que la vida sentimental se había terminado para mí... Nunca pensé que me pudiera suceder en la vida algo tan doloroso. Tampoco había pensado jamás que me iba a divorciar, y mucho menos dos veces.
¿Qué aprendiste de aquellos momentos terribles?
Que si en algún momento en el futuro vuelvo a pasar por lo mismo, sé que va a terminar. Pero ojalá no tenga que ser así. Quiero tener una relación linda para toda la vida. Eso es lo que quiero.
¿Qué es lo que te hizo decir: «Estoy lista para una nueva relación »?
Yo creo que es el momento en el que sabes que puedes vivir sola, que no dependes de otra persona para ser feliz. Cuando una se siente completa en soledad, entonces estás lista para una relación madura.
Y el amor, por fin, volvió a llamar a tu puerta.
Supongo que a tu vida llega un día la pareja adecuada y dices: «¿Sabes? Tengo que abrir el corazón ». Piensa un momento y añade espontánea: —La verdad es que en mi caso...¡se abrió de pronto, sin darme cuenta, solito!

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