Myrka De Llanos, la espectacular novia de Luis Miguel

Aunque en España Myrka de Llanos ha sido prácticamente una desconocida hasta que nos hicimos eco en nuestras páginas de su relación con el cantante Luis Miguel, esta hermosa norteamericana de padres cubanos es mucho más que una cara bonita: se trata de una de las profesionales del periodismo de habla hispana más respetadas en los Estados Unidos y uno de los rostros más queridos por el público. Trabajadora infatigable y presentadora del programa de televisión de más audiencia de la televisión latina, ha logrado a lo largo de su carrera nada menos que dos Premios Emmy. Es una mujer bella, triunfadora, arrolladora, pero para Myrka la vida no ha sido un camino de rosas. Atravesó muy joven dos divorcios y, a causa del segundo, sufrió una terrible depresión, de la que habla en esta entrevista por primera vez. Hoy, y gracias a su espíritu de lucha, Myrka de Llanos vive su mejor momento, tanto profesional como personal.
¿Te imaginabas el revuelo que se ha armado desde que salió a la luz tu relación con Luis Miguel?
No, honestamente. Soy bastante espontánea para las cosas. No era algo que yo hubiera calculado, y como siempre he mantenido mi vida privada al margen, la verdad es que nunca me lo imaginé.
Tus parejas anteriores no eran famosas, como lo eres tú, y Luis Miguel es un ídolo para millones de personas. Por lo tanto, es lógico tanto revuelo.
Sí, la verdad. Nunca me sentí estrella. Siempre he vivido de una forma supernatural: soy una periodista a la que le encanta su trabajo y que va a hacer la compra al supermercado. Me parece muy lindo que la gente me quiera y me reconozca por mi trabajo. Lo considero un halago, por eso nunca sentí la necesidad de esconderme.
’NO HE FIRMADO NADA’
Se dijo, Myrka, que firmaste un «contrato de discreción» con Luis Miguel al empezar la relación.
Ya lo sé, pero no he firmado nada de nada. ¡Por Dios! ¿Cómo voy a firmar un papel para empezar una relación? No tendría una relación con alguien que no confiara en mí. Las mentiras que a veces se dicen y se dan por ciertas son tremendas. Todos esos programas que yo conozco bien no son de periodistas, aunque los hagan cierto tipo de periodistas. Yo entiendo que haya noticias de la farándula, pero hay límites de decencia y de moral para todo en la vida.
Tú misma has comentado infinidad de veces la vida de los artistas en tu programa.
Desde luego, pero siempre con mucho respeto y manteniendo la dignidad de la persona. Hoy en día hay una moda terrible en difamar a los famosos por puro placer. ¿Por qué? ¿Qué aporta eso de bueno a la sociedad? Han sacado hasta fotos de mi hija bailando frente a un espejo en la intimidad de su habitación, nos espían por las ventanas. No entiendo esta morbosidad de disfrutar destruyendo al prójimo.
Pero si te enteras de que Jennifer Aniston sale con Brad Pitt, tú eres la primera que quieres saber los detalles.
¡Por supuesto! (Rompe a reír mientras asiente comprensiva.) Es difícil. Yo, como periodista, sé que hay que preguntar acerca de lo que es noticia en torno a un personaje. Pero al estar ahora también del otro lado, entiendo por qué la gente no cuenta ciertas cosas, por qué esto se convierte en un circo. Cuando eres una persona pública y estás con otra persona pública, la cosa funciona doblemente y puede convertirse en una locura fuera de control. Me encantó algo que dijo el otro día la actriz Gwyneth Paltrow: "Yo no salgo en la alfombra roja con mi esposo. Todo el mundo sabe que le amo, obviamente, pero no tengo que decirlo ni besarle en la alfombra roja".

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