Michael Jackson agradece la fidelidad de sus seguidores con una fiesta en Neverland

Michael Jackson juró que nunca volvería a pisar Neverland. Y, sin embargo, el cantante invitó a los cerca de 1.500 seguidores que acudieron al pueblo californiano de Santa María para brindarle su apoyo, minutos antes del juicio. Los fans del rey del pop se sintieron infinitamente satisfechos cuando se les hizo entrega de una invitación con el siguiente mensaje: "En el espíritu del amor y la solidaridad, Michael Jackson quisiera invitar a sus fans y partidarios a su rancho de Neverland. Se servirán refrescos. ¡Nos vemos allí!". Y allí era su querido Neverland, al que juró no volver jamás después de las humillaciones, según él mismo declaró, a las que se vio sometido en su interior por la policía que registró su hogar.

Un atasco llamado Caravana del Amor
Todos los seguidores del cantante se encaminaron hacia Neverland con la ilusión de ver de cerca a su ídolo. Sin embargo, el camino fue un calvario. Los treinta kilómetros que separan Santa María de Neverland parecieron más largos que nunca, sobre todo por el atasco final de tres kilómetros, ocasionado porque a la entrada de Neverland cada invitado tenía que mostrar su carné o pasaporte y firmar una declaración de confidencialidad. Era la manera de evitar que periodistas se colasen en una fiesta preparada en exclusiva para los amigos y seguidores del cantante.

Michael Jackson: la única atracción que no hizo acto de presencia
Una vez superados todos los obstáculos para pasar al recinto, más de 1.300 metros cuadrados de jardines con diversas atracciones y un zoo particular, los invitados pudieron pasar la tarde, tomando unos refrescos, palomitas, ensalada de pasta y bocadillos de pavo, disfrutando de las instalaciones de Neverland y, algunos, los más afortunados, charlando animadamente con el padre del cantante, Jjoe Jackson, y los hermanos de éste, Janet y Jermaine.
La principal atracción, Michael Jackson, no apareció por Neverland. Dicen que, al mediodía, abandonó el que había sido su hogar en helicóptero. Hasta la próxima vista.

Más sobre: