Yotuel Romero habla por primera vez de su relación con Beatriz Luengo

‘En mi vida hubo muchas lágrimas\'
"Afortunadamente aún tengo alma de niño", sigue hablando Yotuel.
Por lo que cuentas, en tu camino tuvo que haber lágrimas ¿Me equivoco?
¡Para nada! ¡Vaya si las hubo, sobre todo de soledad e impotencia! No es sencillo que le digan a uno que no vale por su color de piel o por su tono de voz. Eso molesta y mucho, pero hay que tragarlo y aún así luchar para demostrar que ni vale el color, la raza o la religión...hay que ir más allá, ver todo lo que se puede dar. Ver todo lo que se puede hacer, ver todo lo que se puede construir en base a un personaje. Si uno lo logra, te aseguro que es fantástico".
¿Te molesta que te pregunten por tu vida privada?
Bueno...Lo que me molesta es que el eje de una charla, de una entrevista, se mueva alrededor de mi vida privada y no de la profesional. Pero ¡aquí estoy! ¿Qué quieres saber?
La balanza se ha equilibrado tanto en lo profesional como en lo personal, no te puedes quejar ahora
La verdad es que no me puedo quejar. Y lo digo con el corazón en la mano. Creo que esta es la primera entrevista que doy y de alguna manera no quiero aparecer, ni que me conozcan. Si han salido fotos mías ha sido vía internet. No hablo, no cuento, no digo nada.
¿Puedes saltarte las reglas y contar a qué ritmo late tu corazón?
Bueno. Voy suave y a lo que me llaman. De ninguna manera quiero entrar en el "morbo extra oficial" porque no es lo mío. No me gusta desnudar mi vida, no quiero quemarme.
Pero no has contestado a la pregunta
Me siento muy contento de haber encontrado un gran amor porque es muy difícil que te comprendan y más en esta profesión. Bea me apoya en todo, mi madre siempre me ha dicho: "Donde hay un gran hombre, hay una gran mujer". Esa ayuda mutua que nos estamos dando ambos es lo que nos va a dar en el futuro toda la fuerza para luchar contra todo.
Se nota que estás enamorado
Mucho, la verdad es que estoy muy enamorado. Soy el hombre más feliz del mundo y si dijera otra cosa mentiría. El estar compartiendo tanto, tantísimo todos los días, el encontrar a alguien que piensa igual que tu es ¡increíble!. Estoy muy bien, estamos super bien y creo que estamos construyendo algo muy importante.

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