Kylie Minogue, en el punto más alto de su carrera, busca la estabilidad

Kylie Minogue, la indiscutible princesa del pop, ha vuelto a los escenarios con su noveno disco de estudio al que ha titulado ‘Body Language’ y que ha grabado en Inglaterra, Irlanda y España. Con motivo de su presentación, la cantante ofreció un concierto en el Hammersmith Apollo de Londres ante 4.000 espectadores y acompañada de 12 bailarines y un equipo de más de 100 personas. El espectáculo llevaba el curioso título de "El dinero no lo puede comprar" puesto que las invitaciones estaban dirigidas a algunos fans, celebridades, familiares, y campeones de competición, sin que ninguna se pusiera a venta pública.
La gran puesta en escena, que la artista llevaba preparando más de seis meses y realizada con un presupuesto de alrededor de 1,4 millones de euros, es un adelanto del espectáculo que la australiana ofrecerá a sus seguidores en la gira mundial que realizará el año próximo a partir de mayo.

Parece que este nuevo disco seguirá la senda de éxitos de sus anteriores trabajos, ya que el primer single del álbum, Slow, que salió a la venta el pasado 3 de noviembre ha alcanzado ya el número uno en las listas del Reino Unido. Y lo mismo se espera del disco completo que está en las tiendas desde el lunes 17.
La australiana, nacida en Melbourne el 28 de mayo de 1968, saltó a la fama tras formar parte de la famosa comedia de situación "Neighbours" y realizar su primera grabación con el tema de Little Eva, "The Loco-Motion".
Hace ya más de quince años desde que la cantante lanzara en 1988 su primer gran éxito ‘I should be so lucky’ que le encumbró a lo más alto del panorama musical mundial.
En cuanto a su último trabajo la cantante australiana afirma: "Comencé una gran relación justo antes de realizar el álbum, así que estoy segura de que eso ha influido. Simplemente, me siento mucho más llena y es todo mucho más sensual".

Nueva vida, nueva imagen
Quizá gracias a la estabilidad que ha alcanzado junto a su actual pareja, el actor francés Olivier Martinez, o a sus 35 años, Kylie Minogue apuesta por un cambio radical en su aspecto, y la adapta a una imagen más mística y con una clara influencia de la legendaria Brigitte Bardot. Así que por lo que parece, Kylie no volverá a utilizar atuendos del estilo a aquellos pantalones cortos dorados que causaron furor en el video de su conocido tema Spinning around en 2000.

La nueva madurez de Kylie le ha hecho darse de cuenta de la importancia de marcar la diferencia con respecto al resto de las artistas; de ahí, quizá su aspecto más maduro y más elegante. Pero Kylie no quiere sólo cambiar de apariencia. Quiere, además, cambiar su forma de vida y su ritmo de trabajo. Ella misma lo explica al afirmar: "Dije que el trabajo es fácil y la vida puede ser dura" admitió en una entrevista en la radio hace un par de semanas "pero ahora estoy realizando un esfuerzo a conciencia para darme a mi misma un descanso, para ver a mi novio, tener tiempo para la vida en general, mientras que antes...no puedo ni describirlo con palabras".

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