Alex Ubago acaba de lanzar su segundo trabajo

Su aparente timidez la oculta intentando parecer directo y locuaz, pero al bajar los ojos, mirar sus manos durante la charla —como si allí se encontrara la verdad del mundo — le delatan como quién es Alex Ubago. Un joven sencillo de veintidós años, nacido en San Sebastián, al que un día, y no por casualidad, su ángel protector le indicó el camino del éxito y la fama.
De su primer álbum —‘¿Qué pides tú?’— se vendieron un millón trescientas mil copias , ahora que presentará el segundo —«Fantasía o realidad »,donde en cinco canciones cuenta con la aportación de la National Symphony Orchestra de Londres —, la prueba es mayor, ya que en estos dos largos años que han pasado desde la anterior edición, su vida ha dado un vuelco y se deduce que algún tipo de presión o compromiso deben existir para seguir manteniendo el listón alto. Muy alto.

‘Hay que tener los pies sobre la tierra’
—Tu vida, supongo, debe haber cambiado mucho, pero...que mucho, ¿no?

—¡Ni se imagina! Si dijera lo contrario mentiría. Cambia lo que te rodea, la actitud de la gente …,pero aún así yo me veo ‘un poco’ igual que hace cuatro o cinco años. Ni siquiera mi imagen la veo diferente o distorsionada …,creo que eso es ‘un rollo’ de los que rodean más que de lo personal. Hay que tener los pies sobre la tierra, para que la fama no se te suba a la cabeza, y para eso ayuda tener bien claro quién eras. De dónde has venido. Hacia dónde vas. Personalmente, es importante mi referencia de San Sebastián, mi ciudad, mi gente, padres, amigos de toda la vida y compañeros de colegio e instituto. Cada vez que vuelvo a Donosti vuelvo a reafirmarme. Si no olvidas esos principios...todo va bien y lo puedes manejar. Por lo pronto, lo que pretendo recordar siempre es quién fui. Y a dónde llegué. Sin embargo, hoy, mañana, pasado, digo lo mismo … soy un chico de lo más normal.

En su casa siempre hubo amor a la música. Su madre —con una voz increíble — recibió un ‘no’ rotundo de su familia cuando le surgió la primera posibilidad de venir a Madrid a tentar fortuna en el mundo del espectáculo y hacer carrera. Esa especie de frustración ahora la ha olvidado, ya que Alex es todo lo que ella quiso ser y no pudo. Por algo es su primera ‘fan’.

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