Kylie Minogue espectacular en la presentación de su nuevo álbum

Muchos son los llamados pero pocos, los elegidos. De esta forma, muchos son los que pudieron disfrutar del espectacular concierto que ofreció Kylie Minogue, vía internet, pero muy pocos, los afortunados que lo vivieron desde el Hammersmith Apollo de Londres: tan sólo 4.000 espectadores, entre ganadores de un concurso e invitados. Ni una sola entrada se puso a la venta. Tal vez por eso, el concierto se llamó Money can´t buy ("el dinero no puede comprarlo"). De esta manera tan original, Kylie Minogue ponía en pie el espectáculo que da vida a su nuevo álbum, Body Language. Con éste son nueve los trabajos discográficos de una de las artistas australianas más reconocidas internacionalmente. Y Kylie Minogue se atreve en esta nueva entrega, con doce temas grabados entre Londres, Irlanda y Málaga, que aportan nuevos matices a la música electrónica que tan buenos resultados ha dado a la cantante.

Kylie Minogue puede tener a gala ostentar un récord que ha arrebatado nada menos que a Madonna. La cantante ha logrado situar en el número uno de las listas de ventas dos temas suyos con un intervalo de quince años. Esto muestra sin duda que Kylie Minogue sabe adaptarse a los tiempos y que el público le agradece esta faceta tan camaleónica. Porque entre ambos éxitos, la cantante sintió seis veces más el orgullo de convertir una canción suya en número uno.

Una voz y un físico
A su potencial de voz, y a su puesta en escena, contribuye un físico envidiable que la sitúa entre las mujeres más deseadas del planeta. Si no hace mucho su imagen recordaba a Marilyn, ahora, quizá influida por su novio, el actor francés Olivier Martínez, está más inspirada en otro mito sexual, Brigitte Bardot. Muestra de este cambio fueron los cinco vestidos que utilizó durante el espectáculo: modelos de Helmut Lang, Chanel, Emilio Pucci y Balenciaga, que realzaban su magnífica figura.

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