Britney Spears ofrece un sensual espectáculo en Nueva York

Como decía el título de su gran éxito Opps I did it again (Opps, lo he vuelto a hacer) Britney Spears se convirtió anoche una vez más en el centro de todas las miradas durante su espectacular actuación en el exterior de los estudios de la MTV en Nueva York. El show llamado Total Request Life y organizado por la célebre cadena de música, mostró a una Britney Spears visiblemente recuperada -suspendió esta misma semana sus actuaciones por Europa, incluida su participación en los MTV Europa debido a una grave infección de garganta- y más sexy que nunca.

Sugerente vestimenta
Con unos pantalones de cuero marrón de cintura extremadamente baja -tanto que dejaba entrever su ropa interior, de color morado por cierto, por la parte delantera del pantalón- una original camiseta de sugerentes transparencias y un sombrero al estilo de los que suele llevar su ex novio, Justin Timberlake; la cantante sedujo a sus fans con su baile frenético -tanto que dejó caerse de forma imprevista sobre los bailarines que la acompañaban sobre el escenario- y el tono subido de las letras de sus canciones. Letras que se reserva comentar en público. ‘Puedo entrar al estudio y cantar sobre cualquier cosa, pero comentar las letras luego fuera, así en frío...’ comentó tímidamente la cantante durante una entrevista concedida a la conocida cadena musical.

Como si MTV fuera sinónimo de polémica cada vez que se combina con Britney Spears -recordemos el tórrido espectáculo del pasado agosto junto a Madonna y Christina Aguilera durante la entrega de premios de la cadena- la cantante de 21 años ofreció un espectáculo extremadamente sensual y que hoy comenta ampliamente la prensa internacional.

Entrega de premios con 'Glamour'
Más recatada y de negro, Britney cambió su atuendo para asistir a la entrega de los galardones que anualmente otorga la revista Glamour. En la gala, que tuvo lugar en Nueva York, la cantante coincidió con Jessica Lynch, la soldado estadounidense rescatada milagrosamente durante la guerra de Irak, y sobre la que también se cierne estos días la polémica. La joven soldado, cuya imagen dio la vuelta al mundo, recibía el premio a la mujer del año el mismo día en el que se ponía a la venta su biografía autorizada I am a soldier too: the Jessica Lynch Story escrita por Rick Bragg, un antiguo periodista del New York Times. Un historia en la que se afirma que la soldado fue violada, algo que se han apresurado a negar tajantemente los médicos iraquíes que la atendieron.

La gala reunió a numerosos rostros conocidos de la gran pantalla como Sharon Stone, Jessica Lange, Liam Neeson, Julia Stiles y el cantante Michael Bolton entre otros.

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