Paulina Rubio estrena nueva casa en Miami, diseñada por su novio, Ricardo Bofill

Paulina Rubio ya puede presumir de casa nueva. Acaba de estrenar su nueva residencia de Miami, diseñada por su novio, Ricardo Bofill. Tres años ha tardado en construirse, y se encuentra en una de las mejores y más exclusivas zonas de Florida. Consta de dos plantas, cinco habitaciones, cuatro baños, salón, comedor y cocina, además de un jardín en el que hay una piscina con fondo de coral y hasta su propio embarcadero.

No ha trascendido el coste final, aunque, según parece, la cantante mexicana pagó por el terreno la cantidad de 300.000 euros (50 millones de pesetas) hace algunos años, precio que no parece excesivo para los tiempos que corren actualmente. La casa tiene un evidente diseño vanguardista, como puede verse en una de las fotos de este reportaje.

¿Cómo se convierte en estrella?
Se trata sin duda de la mansión de una estrella, como lo es Paulina Rubio en la actualidad tras más de dos décadas dedicadas al mundo del espectáculo. La cantante mexicana ingresó en 1980 en el Centro de Capacitación Televisa, con el objetivo de salir de él convertida en una estrella. A los dos años, se adhiere al grupo juvenil Timbiriche, una auténtica revolución dentro del panorama musical de América Latina. Grabó con ellos once discos y se comió el escenario trabajando en Los Ángeles con esmero.

Récord de ventas
Después de diez años con el grupo Timbiriche,y tras algunas incursiones por el mundo de la telenovela, decidió emprender una carrera en solitario. Su lanzamiento, con un sugerente título en su primer trabajo discográfico, La chica Dorada, constituyó todo un hito. Vendió cerca de trescientas mil copias.

Del siguiente álbum duplicó las ventas, poniéndose en la cifra de 700.000. Sus ojos vivos, su boca sensual, su cuerpo menudo (mide 1,69 metros), nos hablan de una mujer viva, que disfruta con su trabajo. ‘Soy famosa desde niña’, llegó a comentar Paulina, quien en 1995 conoció a Ricardo Bofill, cuando en un bar de Miami se acercó a ella para decirle: ‘Eres mi rubia ideal’. Por lo que se ve, ocho años después lo sigue siendo.

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