Ni el príncipe Carlos de Inglaterra, que recientemente alabó su belleza, ha podido resistirse a los encantos de Beyoncé Knowles, la ex componente del trío Destiny’s Child (vendieron más de 33 millones de discos) que no solamente triunfa en solitario, sino que se ha convertido en una asidua de fiestas, actos y eventos relacionados con el mundo del espectáculo.

Y es que, esta tejana de 22 años ha conseguido en muy poco tiempo lanzarse al estrellato. Un solo disco en el mercado como solista, Dangerous in love, ha bastado para que se convierta en un icono en su país natal y esté considerada como una de las nuevas grandes artistas del milenio. Por si fuera poco, Beyoncé compagina su imparable trayectoria musical con una prometedora, o al menos prolífica, carrera en la pantalla. Desde su participación en Austin Powers y el miembro de oro el año pasado, ha aparecido en la serie de televisión Pepsi Smash y ha rodado la película The Fighting Temptations.

Recientemente la cantante derrochó arte sobre el escenario convirtiéndose en la reina de la velada. Fue en la ceremonia de entrega de los premios Radio Music en el hotel Aladdin de Las Vegas donde, más seductora que nunca, interpretó el tema Baby Boy con bailarines y fuego incluidos en el espectáculo.

También estuvo Michael Jackson quien presentó su último proyecto benéfico, What More Can I Give, una canción en la que ha contado con la colaboración de Celine Dion, Usher, Mariah Carey, Ricky Martin y Justin Timberlake, entre otros. "Hace dos años, sobrevivimos a un atentado terrorista que cambió para siempre nuestro país y el mundo entero. Producir esta canción era un milagro en sí mismo. Esta noche ustedes serán los primeros en escucharla", afirmó el cantante.
No faltaron a la cita la canadiense Avril Lavigne, que se alzó con el premio a la Mejor Canción del Año gracias al tema Complicated, o Jewel, que consiguió otro galardón por la canción Intuition.

Más sobre

Regístrate para comentar