Robbie Williams y Christina Aguilera, la provocación conquista España

El polémico showman británico -‘clásico y demasiado melódico’ para algunos, como su colega Sheryl Crowe, quien confesó el pasado miércoles en una fiesta organizada por el príncipe Carlos de Inglaterra en Londres que ése era su principal obstáculo para conquistar el mercado estadounidense- actuará el viernes en el Palau Sant Jordi, donde cerrará su minigira de dos conciertos en España.

El mismo espacio que ayer recibió la visita de Christina Aguilera. Luciendo su melena azabache y moviendo las sensuales curvas de su cuerpo, la cantante estadounidense se mostró más enérgica y explosiva que nunca. Con un más que sugerente escote, guantes de cuero, pantalones ajustados y altos tacones saltó sobre el escenario para comenzar su provocativo espectáculo con el funky caliente y agresivo de su éxito Dirty.

Entre las más de 6.000 personas que se dieron cita en la Ciudad Condal, algunos de los chicos de la última edición de Operación Triunfo, pero sobre todo gente joven que se dejó seducir por el baile provocativo de esta joven artista de 22 años que barre en todo el mundo con su último disco Stripped.

Con más de 13 millones de discos vendidos, un Grammy y su conversión en uno de las modelos de Donatella Versace, Aguilera exhibió su nueva imagen -que dista bastante de la de niña modosita de sus inicios y que trasluce cierta influencia de la polémica Madonna- en un espectáculo que llevará por Europa, Japón y Australia de la mano de Justin Timberlake, el ex de Britney Spears. Los dos grandes favoritos para los MTV Europe Music Awards (que tendrán lugar el próximo 6 de noviembre) se han unido en un disco llamado Justin & Christina, con el que pretenden aunar sus fuerzas y llevar su música con gran éxito por todo el mundo.

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