David Bisbal

<b>David Bisbal</b> besa emocionado el Grammy Latino al Mejor Artista Revelación 
David Bisbal cabalga por la vida arropado por sus grandes pasiones: la música, su familia y los suyos, aquellos que estuvieron a su lado cuando el milagro aún no se había producido. David Bisbal hace dos años, antes de su incursión por OT, era un perfecto desconocido, un joven con su título de formación profesional debajo del brazo, y la vitalidad desbordante sobre los escenarios más modestos del país. A él le daba igual. Se dejaba igual la piel en pequeños pueblos del sur de España, en los que actuaba con su orquesta Expresiones en fiestas, que en el escenario art decó del American Airlines Arena de Miami, donde recibió, la pasada noche, emocionado y radiante, su Grammy Latino al Mejor Artista Revelación.

Balbuceante y sincero, David Bisbal declaró que este Grammy "es lo más grande que me ha pasado en la vida". Esto y, sin duda, su familia, que le ha apoyado en todo momento; su pareja, Laurita, más conocida por Chenoa, que no se ha separado de él ni un minuto en la tensa espera hacia el Grammy; y sus grandes amigos, que vivieron con intensidad toda la ceremonia de los Grammy Latino. Por ahora, David Bisbal más que llorar las penas, como se titula el tema con el que animó la gala, llora bien satisfecho las alegrías. Y que sea por muchos años.

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