Alejandro Sanz: 'Es mí prioridad dejar a mi hija Manuela un mundo no tan crispado como el que vivimos ahora'

Tres años desde que salió al mercado su último disco de estudio, doce meses de intenso trabajo, la colaboración de grandes músicos como el batería Vinnie Colaiutta, el percusionista Horacio "El Negro" Hernández, el bajista Anthony Jackson, el compositor Luis Conte, o el maestro Paco de Lucía, un cambio de estilo e imagen y un vaso de agua medio lleno o medio vacío, según se mire....

El resultado, la docena de canciones que conforman No es lo mismo, el nuevo álbum de Alejandro Sanz, sexto de su brillante carrera, un canto a la individualidad del ser humano en el que sin abandonar su pasión por el flamenco se adentra en los sonidos del hip hop y del rap, muestra su lado más reivindicativo, y asume por primera vez las tareas de producción ayudado por Lulo Pérez. "No es un buen momento para estar callado", ha afirmado el cantante en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en Madrid con motivo del lanzamiento mundial del disco.

Más delgado y con tatuaje
Ahora Alejandro, mucho más delgado -según parece ha perdido quince kilos- apuesta por los tatuajes -luce en su brazo izquierdo el toro del "Guernica" de Picasso, que "recuerda los peores valores que tenemos-, el pelo muy corto, la perilla, el color caqui, y lo que es más importante, por la identidad de cada individuo "en un momento en el que se reclama el pensamiento único. Las personas son distintas y eso es lo que vale".

Critica la catástrofe del Prestige, no admite la situación que se vive en Cuba: "han destrozado una serie de ideales y sucede todo lo contrario a lo que tendría que suceder en cualquier revolución socialista. Ya no hay libertad de expresión. Pero también estoy en contra de los cubanos que apoyan el embargo a la isla", y grita al mundo que quiere lo mejor para la niña de sus ojos, su hija Manuela, de dos años, nacida de su matrimonio con la modelo mexicana Jaydy Mitchell: "Para mí es prioritario dejar a mi hija un mundo no tan crispado como el que vivimos ahora".

Un regalo para su hija Manuela
Alejandro Sanz, que recibió un muñeco de regalo para la pequeña y obligó a que fueran a buscar a la puerta a un niño al que no habían dejado entrar en la rueda de prensa, comenzará el próximo mes de febrero una gira de conciertos por América, para recorrer España los meses de julio, agosto y septiembre. Mientras, Alejandro, tan humano y cercano como siempre, sigue insistiendo, a pesar de haber vendido más de dieciocho millones de discos, que "ni era tan malo antes, ni soy tan bueno ahora".

Más sobre: