Enrique Iglesias reaparece en un concierto sin su peculiar lunar

El Teatro Beacon de Manhattan vivió el lunes por la noche otra velada musical. Esta vez, sus puertas se abrieron para recibir a Enrique Iglesias, que ofreció un concierto privado al que únicamente pudieron acudir los ganadores de un sorteo organizado por una emisora de radio y los invitados por los patrocinadores.

Antes de las ocho de la tarde, el público, en su mayoría adolescente, se agolpaba a la entrada del teatro para poder ver de cerca a su ídolo. El cantante apareció con más de una hora de retraso, cuando la paciencia estaba a punto de agotarse. Sin lunar en su mejilla derecha y ataviado, como nos tiene acostumbrados, con un gorro, pantalones de cuero y camiseta de sport, el artista salió de detrás de unas cortinas blancas que se hicieron transparentes al encenderse las luces del escenario.

Enrique Iglesias comenzó con el tema Love for fun y durante la hora que duró el concierto, se pudo escuchar una selección de sus canciones más famosas, que el público coreó y bailó entusiasmado. One Night, Experiencia religiosa, Bailamos, Esperanza, Nunca te olvidaré, Chica de ayer o Escape sonaron anoche en el Teatro Beacon. Fue un concierto parecido al que el cantante ofreció en la gran manzana hace casi un año, cuando intercaló temas en inglés y en español, para gusto y disfrute de todos los públicos.

Cuando el cantante dio por terminada su actuación, los aplausos insistentes de los allí reunidos le hicieron aparecer de nuevo para cerrar con un broche de oro: Hero, uno de los temas más populares de su álbum en inglés "Escape".

Fue una noche redonda: la puesta en escena, el sonido, la actitud de Enrique, que aunque en esta ocasión no subió a ninguna chica al escenario hizo las delicias igualmente de los fans. Y Anna Kournikova, que a la derecha del backstage, hizo que su novio le dirigiera miradas y sonrisas, incluso que le tirara una toalla.

El escenario
El Beacon Theatre es un monumento histórico de la edad de oro de Broadway. El sitio siempre ha estado en la vanguardia, desde sus principios con vodevil hasta el presente con grupos de rock, rap, música evangélica afro-americana y orquestas latinas. Hay suficientes butacas como para acomodar a unas 2.850 personas, que pueden disfrutar de una excelente vista desde cualquier parte del teatro.

Enrique, que llevaba un tiempo alejado de los escenarios, arrasa en las listas de éxitos latinos de Estados Unidos con el tema Para qué la vida. Sus próximos shows privados "One Night Stand", también patrocinados por Budweiser y por la emisora Latino-Mix, serán el miércoles 20 en Chicago, el viernes 22 en Washington y el domingo 24 en Lauderdale.

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