El bailarín Rafael Amargo, en su momento más dulce

Si no fuera porque tiene tan sólo veintiocho años, podríamos decir que Rafael Amargo está en la cumbre de su carrera. Ha sido el único artista hasta el momento que ha ganado durante dos años consecutivos (tres premios en total) el Premio Max de las Artes Escénicas al mejor intérprete masculino de danza. También durante este último año ha encontrado la estabilidad sentimental al lado de una de las primeras bailarinas de su compañía, la bailaora Yolanda Jiménez Rodríguez, una guapa madrileña de veintiocho años, con la que piensa casarse en breve. Y junto a la que ha posado paseando por la playa de Barcelona. De sus proyectos e ilusiones conversamos con Rafael en la Ciudad Condal, donde estrena su último reto artístico, Poeta en Nueva York, obra que ya ha paseado por todos los teatros de España y Argentina.

—¿Te esperabas un éxito así con esta obra?
—Poeta en Nueva York marca un antes y un después de mi carrera. Me están pasando cosas maravillosas. Nunca me lo hubiera esperado. Aunque sí sé que cuando uno pone toda la energía, todo el amor, todo el arte las ganas de hacer una cosa, al final le sale a uno. Yo lo puse todo para que saliera y al final salió.

—¿Tenías antecedentes artísticos en tu familia?
—Mi padre era cantaor, pero cuando iba a casarse con mi madre —comenta simpático—, que era de una familia más fina, su futuro suegro le dijo que si quería casarse tenía que dejar el cante y dedicarse a algo serio. Así que él se dedicó a los negocios. Le fue bien, abrió varios comercios y siempre pensó que mi hermano Miguel Ángel, Micanquel, como le digo yo cariñosamente, y yo continuaríamos la tradición. Cuando vio que no era así y que nosotros estábamos en Madrid, vendieron todo y se vinieron. Ahora, a mi padre lo he subido al escenario y lo he puesto a cantar. Después de más de treinta años sin pisar un escenario, ahora ha vuelto a hacerlo en mi espectáculo, y no sabes cuánto gusta.

—¿Y qué opina tu madre al respecto?
—Mi madre está feliz, toda la vida con sus tres hombres: mi padre, mi hermano y yo, y los tres le hemos salido artistas... Ella siempre nos ha apoyado en todo y nos ha empujado para adelante. Ahora nos acompaña en la gira y nos ayuda con el vestuario. Luego está Alba, la hija de mi hermano, que es la reina de la casa.

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