Así será esta noche la gala de Eurovisión

Sonriente, con energía y dando lo mejor de sí misma. Así se enfrentó Beth al primero y más importante de los dos ensayos generales previos a la gala de esta noche. En la recta final de su estancia en Riga, que sin duda alcanzaría su broche de oro alzándose con el trofeo del certamen, la joven cantante tuvo la oportunidad de verse frente a frente con sus competidores y calibrar sus posibilidades.

Pero también ha quedado descubierto uno de los secretos mejor guardados, el vestuario que lucirá Beth, ya que la organización obliga a los participantes a lucir la misma ropa que el día del festival. Serán pantalones blancos de talle bajo, muy de su estilo, un top plateado con la espalda al aire y las rastas recogidas, un estilismo que, en conjunto, ha recibido los halagos de los presentes por ser muy favorecedor.

La representante española, que se sitúa en los primeros puestos de las encuestas de predicción desde su llegada a Letonia -aunque nunca se sabe lo que podría pasar en el último momento y a lo largo de la historia del festival se han producido numerosas sorpresas- se ha encontrado, a medida que han ido pasando los días, más cómoda ante el micrófono. Beth, que canta en duodécima posición, ha tenido que hacer frente a un público que aún arrastraba la frialdad con la que acogió -abucheó sin parar la actuación- a la única componente de TATU, el dúo que representa a Rusia, que se presentó. Y es que, Elena Katina cantará sola esta noche ya que Julia tuvo que abandonar uno de los ensayos que tuvo lugar la mañana del viernes por una indisposición. Según el parte médico facilitado por al organización del festival, la joven tiene una infección y está bajo tratamiento médico.

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