Beth critica el comportamiento de las T.A.T.U en los ensayos

Con una juvenil minifalda y sus ya características rastas recogida hacia atras, Beth volvió a subir al escenario del Skonto Hall para su segundo ensayo antes del próximo 24 de mayo. La cantante, cuya tranquilidad y aplomo no deja de sorprender, se encontró mucho más cómoda que el lunes, una vez solucionados los problemas de sonido -según dijo no se escuchaba bien- y pulidos algunos detalles de la coreografía de los cinco bailararines que la acompaañan. También se apreciaron algunos cambios en la escenografía de España, concretamente en la iluminación que, demasiado roja según la opinión de la delegación de nuestro país, ha introducido algunos tonos azules -aún habrá algunos retoques-.

En la rueda de prensa posterior al ensayo, que contó con la participación añadida de los autores de "Dime", el dúo bilbaíno Andermay, formado por Amaya Martínez y Jesús María Pérez. "Ha ido mejor que el primer día, el sonido ha sido mejor, hay detalles de la coreografía que hemos cambiado". Beth, que no ha tenido demasiada oportunidad de conocer a los representantes de otros países y que no ha coincidido con ellos, afirmó que está "disfrutando mucho de le experiencia. También tuvo la oportunidad de comentar el comportamiento del duo ruso T.A.T.U, que el día anterior provocaron la indiganción de gran parte de la prensa desplazada a Riga. "No estaba aquí cuando pasó. Pero me lo han contado. Creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero a mi me gusta separar mi vida sexual del escenario o de una rueda de prensa. Así que la actitud de estar escribiendo y no hacer caso me parece una falta de respeto".

De compras por Riga
La actitud de las T.A.T.U también mereció la reprobación de María Cols, madre de Beth, con quien tuvimos la oportunidad de hablar unos minutos: "Me han contado lo que pasó y, como a Beth, tampoco me parece bien, aunque hay que tener en cuenta que es una forma de llamar la atención. Ni las he escuchado cantar ni me he querido molestar". María Cols, que regenta una perfumería en Manresa, se mostró encantada de estar en Riga porque estos días ha tenido la posibilidad de disfrutar de la compañía de su hija, a quien últimamente no ve mucho: "Hemos ido de compras, la he convencido de que se comprara dos minifaldas, y la puedo ver. Aquí hago de madre, me preocupo de que coma, de que tome vitaminas, porque come muy mal". En cuanto a la cita del próximo sábado, María quiso destacar que "no la daré consejos, estoy aquí para apoyarla, no para aconsejarla. A los hijos hay que cuidarlos de pequeños. Siempre rezo, porque soy creyente, pero que sea lo que tenga que ser".

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