Kylie Minogue y Justin Timberlake, reyes de la entrega de los premios británicos de la música

El Earls Court de Londres acogió ayer la celebración de la 22ª edición de los premios de la música británica. Con una puesta en escena espectacular, la ceremonia se desarrolló sin muchas sorpresas, con algunas decepciones y con el "no a la guerra" de los artistas como consigna. Un estadounidense, Eminem, y dos británicos, el grupo Coldplay y la debutante Ms.Dynamite resultaron los grandes vencedores de las velada con dos premios cada uno.

El rapero, conocido en Estados Unidos como el enemigo público número uno por las polémicas letras de sus canciones, se alzó con los galardones al Mejor Artista Masculino Internacional y al Mejor Álbum Internacional por The Eminem Show, que ya ha vendido más de siete millones de copias -no estuvo en la gala pero agradeció los premios a través de un vídeo en el que afirmó que no se los merecía-. La banda liderada por Chris Martin, relacionado sentimentalmente con Gwyneth Paltrow, consiguió los Brits al Mejor Grupo Británico y al Mejor Álbum Británico por A rush of blood to the head, y la joven Ms. Dynamite fue elegida Mejor Artista Británica, alzándose además con el premio a la Mejor Actuación de Música Negra Británica.

Pero los Brits Awards también se convirtieron en la bendición de la música británica a los intérpretes salidos de concursos y fenómenos tipo "Operación Triunfo". Y es que, el premio al Mejor Artista Revelación Británico recayó en Will Young, ganador el año pasado de Pop Idol y también se galardonó a Liberty X, un grupo integrado por algunos eliminados del programa Popstars, con un Brit al Mejor Sencillo Británico por la canción Just a Little.

Robbie Williams, nuevamente premiado
Pero también hubo tiempo de decepción, especialmente las de Craig David y Jamiroquai (nominados estos 16 veces) eternos nominados a estos premios, o Alicia Keys y Avril Lavigne, que también se fueron con las manos vacías. Lo mismo le ocurrió al grupo The Streets, que según las quinielas partían como favoritos en cuatro categorías. Lo mismo les ocurrió a Enrique Iglesias y Shakira, que competían respectivamente en las categorías de Mejor Artista Pop y Artista Revelación Internacional, que vieron como sus premios iban para la banda Blue y Norah Jones, una de las favoritas para los Grammy Una vez más Robbie Willams fue elegido Mejor Artista Británico, lo que eleva a 15 el número total de Brits que ha ganado, a los que hay que sumar los cuatro conseguidos como componente de Take That.

Una sensual actuación
Pink se encargó de abrir la tanda de actuaciones. Tres fueron las más aplaudidas la de George Michael y Ms. Dynamite, que sorprendieron a todos con una nueva versión de Faith a la que cambiaron la letra para hacer un alegato contra la guerra, la de Tom Jones, el tigre de Gales, que recibió el premio honorífico por sus 40 años sobre los escenarios y la de Kylie Minogue y Justin Timberlake. La cantante y el ex novio de Britney Spears, derrocharon baile y provocación. También dejaron su arte sobre las tablas, Coldplay, Avril Lavigne, Blue y Sugarbabes, entre otros.

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