Marta Sánchez: 'La ecografía parece revelar que el bebé es una niña'

Marta Sánchez acudió a la inauguración De una nueva tienda de ropa en Madrid. Y fue allí donde la popular cantante, embarazada de cuatro meses, reveló que la ecografía parece mostrar que el bebé que esperan ella y su marido, Jesús Cabanas, es una niña. —El ecógrafo me ha dicho —manifestó Marta — que la exploración parece indicar claramente que se trata de una niña, pero que tenemos que esperar todavía un poco más para asegurar- lo al cien por cien.
-¿Preferís niño o niña?
—Niña.
—¿Ya habéis pensado el nombre que pondréis a vuestra hija?
—La niña se llamará Paula.
—¿Por qué este nombre?
—Paula es un nombre que me ha gustado siempre. Da la casualidad que la abuela de Jesús se llamaba Paula. Queda muy bien.
—¿Sigues teniendo muchos antojos?
—Tengo antojos de pan tostado y pavo, y de ropa de María Vázquez.

«AHORA LLEVO MEJOR EL EMBARAZO »
—¿Cómo llevas el embarazo?
—Estoy mejor ahora. Estuve un poco mal el mes pasado, porque tenía molestias. Necesitaba comer pan tostado para que se me pasara. Era lo que me pedía el cuerpo, pero ahora me estoy cuidando mucho, porque empecé a engordar y me asusté muchísimo. Estoy haciendo un poco de dieta y, sobre todo, mucho ejercicio. Es impresionante cómo cambia tu físico de arriba abajo, pero hasta que no tenga una tripa prominente, que se me note mucho el embarazo, la verdad es que estoy un poco que no me lo creo.
—¿Ya has visto ropa para el bebé?
—Tengo algunas cositas, pero muy poco, porque dicen que trae mala suerte.
—¿Qué tal está tu hermana?
—Mucho mejor. Ya se recuperó del susto que nos dio y ahora va a terminar el tratamiento en Estados Unidos. Y luego esperemos que ya nunca más volvamos a vivir nada referente al cáncer.
—¿Qué os regalasteis tu marido y tú en San Valentín?
—Mi marido tiene detalles todo el año, no sólo en San Valentín. Me regala muy a menudo flores. Y cuando tarda, me pide perdón en la tarjeta. Me tiene muy consentida; demasiado consentida, creo yo.
—¿Y tú a él?
—Yo también le mimo. Lo hago en su justa medida. No hay que mimar mucho a los hombres. A nosotras, mucho; a ellos, poquito. Si no, se les sube a la cabeza.

Más sobre: