Rosa brinda con todos por el nuevo año: 'Más que el amor de un hombre, necesito el de mi familia'

—¿Piensas mucho las cosas?
—Demasiado, y al final acabas pensando mal. Es bueno pensar mucho, porque te enriqueces. Pero lo que hay que hacer es bien las cosas.

—¿Tienes ganas de enamorarte?
—Sería bonito poder tener en 2003 a alguien que pensara en mí, poder hablar de trabajo, incluso si alguien ha escrito algo malo de mí. A lo mejor me haría la vida más alegre.

—¿No te has enamorado nunca?
—Tuve un amor platónico a los quince años. Me enamoré, pero no se realizó. No me hacía caso. Yo estaba muy gordita. Mi infancia era bonita cuando llegaba a mi casa. En el colegio era un poco el «patito feo ».

—¿Qué pasó con aquel amor platónico?
—No volví a verlo. Está en un pueblecillo perdido. El nunca se enteró de nada. El chiquillo siempre salía a la puerta a jugar y había niñas, pero yo no podía estar. Mi madre no era muy partidaria de dejarme en la calle, por eso me asomaba a la ventana y le veía jugar con otras niñas. El no se enteraba.

«SIEMPRE QUIERO HACER BIEN »

—Te estás protegiendo contra lo que te puede hacer daño.
—Eso no es cómodo, pero cada vez que pienso que la gente es buena me pego el topetazo y me quedo muy mal. Y eso una y otra vez. Siempre pienso que no me va a pasar nada malo, pero vuelve a ocurrir, porque yo siempre quiero hacer bien, aunque reciba algo malo.

—Decías que te gustaría enamorarte,¿cómo tendría que ser ese hombre?
—No sé, porque cuando piensas que te gustan los rubios con ojos azules, acabas enamorándote de uno moreno y bajito.

—Pero, en el futuro, sí que quieres tener una familia propia, con hijos.
—Eso es ley de vida. Creo que una persona no está preparada para estar sola porque acabas pensando que necesitas a alguien a tu lado.

—¿Necesitas amor?
—Ahora mismo necesito el amor familiar, el amor de mis padres y mis hermanos. Más adelante, como cualquier mujer, necesitaré otro tipo de amor, el de esa persona que me quiera, que me quiera cuidar y a la que yo también quiera cuidar.

—Rosa, has tenido momentos bajos y tus padres no han estado, ¿en qué te apoyas?
—Todo el mundo tiene momentos bajos. Yo me apoyo en la familia en los momentos malos. Ahora están mis dos hermanos mayores conmigo en Barcelona. Aunque tú me veas en una fotografía sola, siempre estoy con mis hermanos.

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