Rosa brinda con todos por el nuevo año: 'Más que el amor de un hombre, necesito el de mi familia'

Rosa López sigue siendo aquella niña que un día ,hace menos de un año, saltó a la fama tras su participación en el programa de televisión «Operación Triunfo ». Mucho ha cambiado su vida desde entonces, muchos baños de éxito y de gloria, pero detrás de todo el «glamour » sigue existiendo aquella chiquilla que jamás había abandonado su casa, que jamás había vivido lejos de sus padres y sus tres hermanos, que jamás había dejado su pueblo. Por eso,hoy, Rosa muestra detrás de todo esto un deje de dolor, de sorpresa, incluso de desilusión, a la vez que se siente muy feliz por todo lo que le ha tocado vivir.

—Rosa, estas son tus primeras Navidades como cantante famosa.
—Sí, la Nochevieja de 2001 la pasé en la Academia de «Operación Triunfo » y ésta la pasaré con mis padres, mis hermanos y todos los que coja por banda.

—Ha sido un año duro, a pesar de todo el éxito.
—Hace un año y pico que a mi familia la he visto muy poco. Con eso de estar malilla de la garganta y el haberme venido a Barcelona a estudiar, el tiempo que podía aprovechar para pasar unas vacaciones con mis padres y hermanos no ha podido ser. He aprovechado el tiempo para prepararme un poquito.

—¿Cómo te encuentras en estos momentos, Rosa?
—Ya estoy bien del todo. Me estoy preparando para salir de nuevo a los escenarios. Creo que es peor que cuando empecé, porque ahora la gente me conoce, sabe cómo lo he hecho antes y ahora me siento con más responsabilidad.

—Se te nota muy sensible.
—Los que somos muy sensibles, al final acabamos siendo muy duros, muy fuertes. Cuando tenga cuarenta años, será cuando podré formar una capa que me protegerá del daño que me hacen. Hay muchos comentarios.

dolor y la desilusión hayan aparecido a veces «ESTOY APRENDIENDO A VIVIR EN EL MUNDO DE LA FAMA »

—¿Te han hecho daño, Rosa?
—En el mundo donde estoy metida, me he dado cuenta que hay mucho respeto ,pero pasa como en todo, hay personas buenas y malas. Hay cosillas que...,claro que duelen .Durante un año sólo recibí cariño, y de pronto, me encontré con comentarios que duelen. Yo todavía estoy aprendiendo a vivir en este mundo de la fama. Yo era y soy como una persona más de esas que pasan por la calle. Un día entré en la Academia, sigo teniendo mi cabeza amueblada como antes y no comprendo por qué en mi mente sigue todo igual y a mi alrededor todo ha cambiado. Cuesta asimilarlo, pero es muy bonito.

—¿Qué es lo mejor que te ha pasado?
—He aprendido mucho y he abierto un poco los ojos. Estoy empezando a pensar por mí misma. No están mis padres para pensar por mí, por tanto, también le doy más vueltas a la cabeza. Pienso más.

—¿Lo peor?
—No hay nada que sea peor, porque ha sido todo muy bonito. Tengo que darle gracias a Dios y a la gente por tener problemas, porque eso significa que estoy viva.

—¿Pensaste en algún momento que si llegas a saber todo lo que te ha tocado vivir no te hubieras presentado? —Hombre, me hubiera empujado la misma ilusión, pero cada paso que di lo hubiera pensado más, porque ahora voy como un pato mareado siguiendo los consejos de todo el mundo, y algunos dan consejos buenos y otros se equivocan, pero es que somos humanos. Creo que la vida no tiene explicación, no hay que darle vueltas a las cosas, porque no te llevan a ningún lado.

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