David Bisbal: Confidencias en Navidad

David Bisbal ha sido, sin duda, el fenómeno social y musical del pasado año. En tan sólo doce meses, este joven almeriense de veintitrés años ha conseguido el Premio Ondas, ha vendido más de un millón de discos de su primer trabajo y se ha alzado con un puesto como ídolo internacional, aclamado allá por donde va. A pesar de su apretada agenda, repleta de giras y conciertos, David hizo un pequeño paréntesis y nos mostró su faceta más personal y su imagen más elegante en el marco incomparable que ofrece la sede de las bodegas de Cava Codorníu, en Barcelona, que fue confiada al arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch y que fue declarada monumento histórico artístico nacional en 1976.

—¿Qué balances harías de dos mil dos?
—¡Dios mío! Balance...Ha sido un cambio total, realizar el sueño que desde hace tanto tiempo tenía en mente. Ha sido el culminar muchos años de trabajo, porque yo llevaba cinco años en mi orquesta y desde el primero ya sabía que la música era mi vida.

—¿Eres consciente del fenómeno Bisbal?
- Me sorprendo muchas veces. Es verdad que la gente te demuestra mucho cariño y te ayuda a seguir adelante. Me sorprende mucho lo que hacen, todo lo que te dan.¡Dios mío!,las miles de cartas, los abrazos, dónde te van a recibir...,te llegan a emocionar.

MAYOR MADUREZ
—¿En qué ha cambiado el David Bisbal de hace casi un año con el del final de dos mil dos?
—Yo creo que, si he cambiado, ha sido hacia una actitud de mayor madurez; dentro de la Academia ya se notó. Aprendí a cuidarme mucho más, a cuidar lo que te rodea, el cariño del público...,muchas cosas.

—¿Qué no hiciste en el dos mil dos que te hubiera gustado hacer?
—Me hubiera gustado tener más tiempo para mí, para dar clases de inglés, de Historia, que me encanta; ahora mismo estoy leyendo un libro de Christian Jacks, que es un libro de historia griega...No sé, muchas cosas. Me hubiera gustado hacer más deporte, estar más con mi familia...,pero bueno, en enero he pedido unos días antes de ir a América, y podré dedicarme tiempo a mí mismo para hacer todo esto. En la vida hay que hacer un paréntesis de vez en cuando,¡no todo es trabajar!

—¿El dos mil dos ha sido el año más feliz de tu vida?
—Probablemente sí, creo que sí. Mira que he tenido años felices en mi vida, pero éste desde que empezó ha sido un año en el que soy felicísimo. Siempre he sido muy feliz, desde niño, y hoy soy superfeliz.

—Has ganado mucho dinero,¿qué significa para ti este cambio en lo económico?
—Hombre, yo no voy a ser tonto, pero estamos trabajando, estamos ganando dinero, está claro, pero yo no me ocupo de eso, porque lo lleva otra persona; yo simplemente estoy disfrutando de mi trabajo, porque realmente no tengo tiempo para disfrutar del dinero. Disfruto de lo que siempre he querido: cantar...

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