Isabel Pantoja triunfó en el Liceo de Barcelona

El Liceo de Barcelona, coliseo lírico por excelencia, se convirtió por una noche en el templo de la copla, e Isabel Pantoja fue coronada como la reina de la velada. El concierto ofrecido por la artista sevillana en la Ciudad Condal, último de gira, reunió desde primeras horas de la tarde a los cientos de personas que habían conseguido su entrada -nada fácil ya que se agotaron en pocas horas- y a decenas de curiosos que se quedaron a las puertas de ver el poderoso directo de la tonadillera. Y es que, ajena a noticias y especulaciones sobre su vida privada, Isabel Pantoja dio lo mejor de sí misma sobre el escenario.

Feliz, sonriente y enfundada en un favorecedor traje rojo, la tonadillera interpretó algunos de sus temas más conocidos y desgranó varias canciones de su nuevo disco, Donde el corazón me lleve, que sale hoy a la venta. Una lección de arte, pasión, fuerza y poderío fue lo que vivió un público fiel y entusiasta que estalló en aplausos, piropos y gritos de admiración.
Las palabras de Isabel Pantoja una vez finalizado el recital son muestra del ambiente que se vivió en el Liceo, cada vez más abierto a manifestaciones de arte popular -el pasado otoño acogió el único concierto en España de la islandesa Björk-: "No quepo en mí. Me siento feliz. Lo que he sentido en el escenario no lo he sentido en ningún otro sitio. Me siento orgullosa".

En los próximos días, la artista, que ha vendido más de seis millones de albumes a lo largo de sus veinte años de carrera, recorrerá varias ciudades españolas como parte de la promoción de su nuevo trabajo. En los próximos seis días, Isabel firmará discos en varios centros de Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla, Marbella y Málaga. Todo un maratón, con la única finalidad de darse a ese público que tanto la admira.

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