Julio Iglesias regresó a Punta Cana con Miranda y sus cuatro hijos pequeños

Finalizada su triunfal gira de casi cuatro meses por España y diversos países de Europa, Julio Iglesias regresó con su familia a su casa de Punta Cana, en la República Dominicana. Lo que no quiere decir, sin embargo, que se vaya a tomar un descanso, ya que, en realidad, el artista se va —y nunca mejor dicho — con la música a otra parte, puesto que le esperan conciertos por todo el mundo hasta el 18 de diciembre. En esa fecha, Julio tiene pensado tomarse un respiro con ocasión de las Navidades, para, a continuación, comenzar la grabación de dos nuevos discos, uno en español y otro en inglés.

Faltaban pocos minutos para las diez y media de la mañana del pasado domingo 13 de octubre cuando, procedentes de su casa de Ojén, Julio, Miranda, su mujer (ya totalmente recuperada de una neumonía que había sufrido días antes), y los cuatro hijos de la pareja (Miguel, Alejandro, Rodrigo y las gemelas Cristina y Victoria) llegaban al aeropuerto de Málaga, donde les esperaban los dos aviones privados del artista, el Gulfstream IV que tiene desde hace algún tiempo y el Global Express, un nuevo jet, que, con una autonomía de vuelo de trece horas y media, es uno de los aviones más modernos que, en su categoría, existen y, en consecuencia, goza de la más avanzada tecnología.
Con Julio y su familia también viajó a Punta Cana parte del personal que colabora con el artista, tanto en la organización de sus giras como en su casa.

Si Ojén, el hogar del artista en España, fue, a la vez, durante estos cuatro meses, el lugar en el que, entre concierto y concierto, reponía fuerzas junto a los suyos, a partir de ahora será su hogar de Punta Cana el sitio desde el que se moverá en su gira por el resto del mundo.

Días antes de dar por finalizada su estancia en España, Julio Iglesias actuaba ante miles de personas como pregonero de las fiestas de San Dionisio, patrón de Ojén. En su emotiva intervención, el artista dijo: "Me siento un vecino más de este pueblo. También mi mujer y mis hijos pequeños se sienten de Ojén. Quiero dar las gracias en nombre de toda mi familia, que se siente querida en estas calles, por las que pasean y la gente les sonríe".
Al final, Julio, que agradeció el haber sido elegido pregonero de las fiestas patronales y afirmó que "no hay gente más simpática que la andaluza", dijo: "¡Viva la fiesta, viva la feria y, sobre todo, viva Ojén!".

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