Cher se despide con multitudinarios conciertos

Carácter, coraje y espectáculo. Cher es el talento y la imagen que permanece. Tal vez muchos no recuerden por qué película se llevó un Oscar(Hechizo de luna) pero a pocos se les olvida la espectacularidad del traje con el que recogió la estatuilla. Esta artista de cincuenta y seis años ha compatibilizado durante toda su carrera música e interpretación. Ahora, según se ha encargado de anunciar a bombo y platillo, dice adiós a la canción para dedicarse plenamente al cine.

Y esta despedida está siendo, como no podía ser de otra manera, mágica. Catorce temas, recorrido por sus cuarenta años en el mundo de la música, aderezados con lo más Cher de todos los tiempos: ocho cambios de vestuario completos que regalan color a la brillantez de los escenarios.

Una estrella precoz
Cher comenzó en la música casi por azar. Conoció a Sonny Bono, siendo una inquieta adolescente, en una concurrida calle de Los Ángeles. Fue con él a los estudios de grabación y sustituyó a una chica del coro que estaba enferma. Poco después creó el grupo Sonny and Cher y llegaron a tener cinco canciones en los primeros veinte puestos de sencillos más vendidos en Estados Unidos. Eran los años sesenta y a Cher le quedaba mucho mundo por conocer.

En los ochenta se instaló en Nueva York y se preparó concienzudamente para la interpretación. Su gran oportunidad llegaría con su papel en el filme Silkwood que le valió una nominación para el Oscar y el Golden Globe.

Una elección: el cine
Después de más de tres décadas entre las cámaras y los micrófonos, Cher ha tomado una decisión: quedarse en el Séptimo Arte y despedirse de la música. Aunque toda la publicidad en torno a esta gira que recorre los Estados Unidos se basa en la despedida (Denver, Houston, Dallas, Atlanta han sido algunas de las ciudades conquistadas por una Cher más fuerte que nunca), algunos incrédulos creen que la artista no podrá parar de cantar, actuar y cuanto proyecto interesante se le presente. Por si acaso, el adiós es definitivo, miles de seguidores abarrotan sus conciertos. Y que siga el espectáculo.

Más sobre: