Michael Jackson conquista Gran Bretaña

Michael Jackson viajó a Gran Bretaña, invitado por dos de sus grandes amigos, los magos Uri Geller y David Blaine. El objetivo de su viaje fue recaudar fondos para la lucha contra el sida.

Durante su visita, Michael Jackson pudo convertir en realidad su deseo de visitar el Palacio de Westminster, sede del Parlamento británico. Desde hacia tiempo, el rey del pop deseaba conocer la sede de la Cámara de los Lores y los Comunes, el edificio donde encuentra el monumento más emblemático de Londres, el famoso Big Ben. Acompañado de Uri Geller y David Blaine, el artista contempló el interior del edificio y manifestó: "Esto es increíble". Es la primera estrella de la canción que visita Westminster desde hace muchos tiempo.

Además, su estancia coincidió con la celebración del cumpleaños del titular del Tesoro, Paul Boateng, el primer ministro negro en un gobierno británico. Después de que Jackson le obsequiara con una tarta y le cantara el "Cumpleaños Feliz", Boateng afirmó: "Menuda sorpresa de cumpleaños, no me lo puedo creer. Es el mejor regalo que he tenido nunca".

XX aniversario de 'Thriller'
A su vez, Michael Jackson, que se alojaba en el hotel Renaissance, muy cerca de Picadilly Circus, celebró el 20 aniversario del álbum de más éxito en la historia de la música, Thriller. En 1982, logró un récord histórico al vender 46 millones de copias de este disco, lo que le coronó como el indiscutible rey del pop. Al igual que lo hizo en los 80 con sus movimientos al estilo ‘break', volvió a cautivar a los millones de fans que quisieron acompañar a Jackson en esta fecha tan señalada.

Viaje con fines benéficos
Con motivo de su estancia en Gran Bretaña, Uri Geller y Michael Jackson viajaron a Exeter para presidir un festejo en el club de fútbol local, en el que el mago es copresidente, cuyo fin era recaudar fondos para la lucha contra el sida. Ambos se trasladaron hasta la estación de Paddington en Londres para coger un tren que les llevara a la ciudad. Pero sus admiradores se lo pusieron un poco difícil, ya que luchaban por conseguir un autógrafo de la leyenda del pop. Entre gritos y empujones, el artista logró salir ileso de la avalancha. "Por un momento, pensé que se desmayaría. Pero, repentinamente me miró y dijo ‘amo a esta gente’", manifestó Uri.

El mago, que recauda fondos para diversas asociaciones benéficas y para el club de fútbol de Exeter, señaló que nunca había experimentado un fervor tan histérico por un artista. "He conocido a Elvis Presley, Elton John, John Lennon, y nunca he visto nada como esto".

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