La romántica boda de Paul McCartney y Heather Mills en Irlanda

  • Miles de flores, lirios, y tulipanes traídos especialmente desde Holanda adornaron los jardines y el interior de las carpas. No han faltado tampoco centelleantes luces, que fueron colocadas en los árboles y en plataformas en el lago.

  • A pesar de ser una de las bodas más esperadas de los últimos tiempos en el mundo del espectáculo, el glamour ha convivido con la sencillez. Según explicó Geoff Baker, portavoz del músico, no se exigía vestir de etiqueta, ya que el deseo de la pareja era que fuese una ‘boda de rock’n roll’, ‘con muchas bebidas y alcohol’.

  • La pareja decidió distribuir a través de una agencia una fotografía del enlace a todos los medios que lo requieran al precio de 1.460 dólares cada una. Las ganancias que se obtengan irán destinadas a beneficio de la institución Adopt a Minefield del Reino Unido.

  • Paul McCartney ya se había alojado en alguna ocasión en el castillo Leslie, situado en Glaslough, en el condado Mohaghan, a 120 kilómetros de Belfast. Uno de los motivos que impulsó al ex Beatle a elegir este lugar es que su madre nació en una localidad del mismo condado.

  • El ex Beatle extremó hasta el último detalle de su boda. Para ello, no dudó en reemplazar al personal habitual del castillo por un ejército de trabajadores a su servicio. Entre ellos destaca el personal de seguridad. Cada puerta de los aviones en los que se trasladaron los invitados de Londres a Belfast había un miembro de seguridad.

  • Se dice que Paul McCartney alquiló todo el castillo, que consta de 14 habitaciones- durante dos semanas para asegurar una cuidadosa preparación de su boda.

  • Como ya informábamos hace unos días, los invitados fueron citados en el aeropuerto londinense de Heathrow sin conocer el destino al que se dirigirían hasta minutos antes de la llegada. Desde la capital del Támesis volaron a Belfast para posteriormente ser trasladados al lugar del enlace en helicópteros, autobuses y limusinas.

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