Triste adiós a Carlos Berlanga

Con la desaparición de Carlos Berlanga, que falleció, a los 42 años, la noche del pasado 5 de junio ‘víctima de una larga enfermedad del hígado’, según informó el portavoz de la familia en un escueto comunicado, se ha marchado uno de los iconos de la historia reciente de la música de nuestro país, precursor de una época que contribuyó al encumbramiento de Madrid como una de las capitales más vanguardistas de los años ochenta y símbolo de lo que se conoció como ‘la movida madrileña’.

Tras hacerse pública la noticia, el hospital Montepríncipe de Madrid, donde el compositor permanecía ingresado desde hacía varias semanas, se convirtió en punto de reunión de numerosos amigos que no dudaron en mostrar su apoyo a la familia en tan duros momentos. Así, la actriz Analía Gadé no tardó en reunirse con su gran amigo, Luis García Berlanga para ofrecerle sus más sincero apoyo. Visiblemente emocionada, quiso recordar al hijo del apreciado cineasta: "Lo conozco desde que nació. Vamos ahora a ver a la familia". A su llegada al lugar donde quedó instalada la capilla ardiente, Tedi Bautista, director de la Sociedad General de Autores: "Es un día aciago. He perdido a un amigo. La familia estará destrozada".

Alaska y Pedro Almodóvar
A las cuatro de la tarde de ayer, tras el velatorio, se celebró una misa en la capilla del hospital. El entierro tuvo lugar en el cementerio de Pozuelo de Alarcón una hora después. No faltó ninguno de los grandes amigos del músico, muchos de ellos compañeros de aquellos años que marcaron época.

Junto a Carlos Berlanga, Alaska vivió los momentos más brillantes de su carrera, por ello, la cantante de Fangoria no faltó a su despedida. Llegó de luto riguroso, acompañada por su marido, Mario Vaquerizo, recibió el pésame de los presentes -muestra de la amistad que había entre ellos- y declinó contestar las preguntas de la prensa.

Fue también en los ochenta cuando Carlos coincidió con Pedro Almodóvar. Su encuentro dio lugar a una amistad que, a pesar del rápido encumbramiento del director manchego, siguió manteniéndose a lo largo de los años. Tanto es así que el músico, cuyas inquietudes artísticas tocaban también el diseño y la pintura, fue el autor del cartel de la película Matador. Cuando el realizador llegó a la capilla, acompañado por su hermano Agustín, sólo dijo que no iba a hacer declaraciones y se unió al numeroso grupo reunido en el lugar.
Nacho Canut, Fabio Macnamara, el Zurdo, el escritor Leopoldo Alas, Paco Clavel, Miguel Bosé, que no pudo reprimir las lágrimas, Massiel y Concha Velasco, fueron algunos de los rostros populares que, con su presencia, arroparon al director Luis García Berlanga.

Más sobre: