Rosa: ‘El séptimo lugar no es un mal puesto. Es lo más grande que me ha pasado'

Cuarenta y ocho horas después de su paso por el Saku Suurhall y pasados los primeros momentos de decepción y lágrimas, Rosa ofrecía ayer un balance de su actuación en la 47ª edición del Festival de Eurovisión. Aunque es su rostro se reflejaba la desilusión del séptimo lugar: "Me hubiera gustado dejar a España en mejor lugar", la granadina afirmó que "un séptimo lugar no es un mal puesto. Para mí es lo más grande que me ha ocurrido en la vida. Os puedo decir que estamos contentos y que está bien que haya ganado un país ‘chiquitillo’ como es Letonia".

Rosa sólo tuvo buenas palabras para la canción ganadora: "es muy bonita"-afirmó- y sólo se quejó de los tacones que tuvo que llevar: "Como dijo una vez Chenoa, vivan las zapatillas". Sin embargo, la entereza que mostró ayer la joven cantante contrastaba con las lágrimas que mostró el sábado ante las cámaras. Toda España pudo ver su decepción pero fue la única, junto con Geno, que asistió a la fiesta ofrecida después del festival. Chenoa intentó justificar la ausencia del resto del coro: "fue una decisión de grupo. Estábamos hechos polvo y fuimos a llorar un poco a nuestras habitaciones del hotel porque, sinceramente, la expectativa era grande".

La rueda de prensa se convirtió también en el momento ideal para pedir disculpas ante los miles de fans que se quedaron en el aeropuerto de El Prat de Barcelona sin poder saludar a ‘los chicos’. "Fueron motivos de seguridad", aludió Toni Cruz, uno de los responsables de Gestmusic, que atribuyó a la productora, el desastre del regreso a España. Según afirmó, se encontraban en pleno vuelo cuando se enteraron del recibimiento que les aguardaba en el aeropuerto y fue entonces cuando decidieron evitar la salida normal: "Había muchos niños y podría haber habido una avalancha. Pedimos disculpas a todos los que estaban esperando". Aún así, se les reprochó que ni tan siquiera descorrieran las cortinas del autobús, a lo que se volvió a aludir a motivos de seguridad. "Me he quedado de piedra cuando han dicho que no queríamos ver a España", afirmó Rosa con su natural sencillez.

Sin duda, la séptima plaza en el festival no era lo que se esperaba, aún así, los resultados elevados resultados de audiencia confirmaron el interés que suscitó el certamen este año; cerca de 13 millones de personas siguieron la retransmisión del festival.

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