Rosa: 'Lo siento más por el público y mi familia que por mí'

Un día después del festival de Eurovisión, Rosa y sus compañeros de ‘Operación Triunfo’ regresaron a España. Alrededor de las cinco de la tarde, aterrizaron en el aeropuerto de Barcelona donde les esperaban miles de admiradores que querían mostrar su apoyo y su cariño a pesar de no haber conseguido la deseada victoria. Sin embargo, en esta ocasión, los chicos de Operación Triunfo no se pararon para saludar a sus fans debido al tumulto que se había formado en la terminal B del aeropuerto del Prat. Los jóvenes no deseaban hacerlo así, si por Rosa hubiera sido se habría bajado del autobús para saludar a España entera pero la organización aconsejó que los chicos de la Academia abandonaran la terminal por la puerta trasera para evitar aglomeraciones que tuvieran imprevisibles consecuencias. Los únicos que se dejaron ver por allí fueron los padres de Rosa, pero esto no consoló a los miles de admiradores que llevaban 3 o 4 horas esperando para ver a sus ídolos.

‘Lo siento más por el público que por mi’
Nada más conocer el resultado de la votaciones de Eurovisión, la cantante granadina aseguró: "Lo siento más por el público y por mi familia que por mí". Después de una cuantas lágrimas fruto del desengaño y la adrenalina acumulada todos estos días atras, Rosa, acompañada de Geno, se dirigió a la fiesta de despedida que les había preparado la organización. Rosa llegó como una vencedora defendiendo su séptimo puesto y demostrando que la carrera y la personalidad de una artista van mucho más allá que una primera posición en un concurso. La joven granadina y la que fue la primera eliminada en ‘Operación Triunfo’, además de ser las únicas representantes de España que compartieron sus últimas horas con los participantes de otros países, dieron una lección de sencillez: animaron a los desanimados, firmaron autógrafos, se fotografiaron con los eurofans, bailaron y se divirtieron con toda naturalidad.

Dura crítica al sistema de votación de Eurovisión
"O arregláis esto o el festival de Eurovisión no se mueve del Báltico", así le dijo José Luis Uribarri a uno de los directivos de televisión española una vez concluída la ceremonia. Con el triunfo de Letonia, ya son cuatro años consecutivos los que los países bálticos se alzan con la victoria. El año pasado, Estonia, en el 2000, Dinamarca, y en 1999, Suecia. Una vez más, se ha vuelto a dejar claro que no sólo la música cuenta en el festival, sino que, al parecer, la política es uno de las notas predominantes. Por ejemplo, Letonia recibió 12 votos de Estonia y Lituania, Estonia obtuvo 12 de Letonia, 12 de Suecia y 10 de Finlandia y así se demostró la distribución de puntos entre países amigos.

La mayoría piensa que la única forma de devolver el prestigio al certamen, sería eligiendo un jurado internacional formado por personalidades destacadas del panorama musical. Si fuera de este modo, Italia y Holanda volverían a participar en este certamen ya que decidieron no hacerlo por la escasa calidad musical de la gala y por no estar de acuerdo con el sistema en la elección del ganador.

Más sobre

Regístrate para comentar
Leer más