Adiós a George Harrison, el ‘Beatle tranquilo’

Se mantuvo siempre en un segundo plano, huyendo de la popularidad que consiguieron John Lennon y Paul McCartney, impregnó al grupo de los aires del misticismo hindú y fue el autor de más de veinte de los temas que les convirtieron en una leyenda

Amad a los demás. Este fue el último pensamiento de George Harrison antes de marcharse para siempre, según ha afirmado Gavin de Becker, uno de sus mejores amigos. Y esa fue la filosofía que siguió a lo largo de su vida. La noticia del fallecimiento del que fuera el guitarrista de una de las agrupaciones musicales más legendarias del siglo XX, que luchaba desde hace cinco años contra el cáncer, ha golpeado de lleno al mundo entero. George Harrison, el Beatle tranquilo, el más tímido y joven del cuarteto de Liverpool, que huyó siempre de la fama y la popularidad de Paul McCartney y John Lennon, se ha ido en silencio y rodeado del amor de su mujer Olivia, con la que encontró la estabilidad tras un primer fracaso matrimonial, y de su hijo Dhani, de 24 años.

Un niño introvertido
Cuarto hijo de una familia humilde, nació el 25 de febrero de 1943 en un barrio obrero de Liverpool; su nombre fue elegido en homenaje al rey Jorge VI. Fue un niño introvertido que pronto convirtió la música, y en concreto el rock, en su gran pasión y a Elvis en su primer ídolo. Con tan sólo 13 años se compró su primera guitarra y, junto a otros tres compañeros de colegio formó el grupo, The Rebelds.

Con quince años, Paul McCartney (18 de junio de 1942) - alumno de la misma escuela, aunque estaba un curso por encima- le presentó a John Lennon, con el que había formado una banda llamada Querry Men. Ahí comenzó a forjarse lo que más tarde se convertiría en todo un fenómeno de masas. Por aquel entonces, John Lennon (9 de octubre de 1940), el mayor del trío, carismático y a la vez enigmático, ya mostraba sus dotes de líder y rockero experimentado, frente al carácter mucho más apocado de Harrison, que permanecería siempre a la sombra de sus dos compañeros -de ahí que también se le llame el tercer Beatle-. El cuarto componente y batería de la banda, Ringo Starr, se uniría tiempo más tarde al sustituir a Peter Best.

La beattlemanía, nace un fenómerno
Con sus características melenas, botas de tacón, pantalones estrechos y chaquetas abotonadas hasta el cuello, crearon estilo. En 1960 grabaron el tema Love me do, que se convertiría en uno de sus grandes éxitos y, tras aparecer en un programa televisivo, multiplicaron el fenómeno fan hasta límites insospechados; un periodista tuvo la idea de llamarlo beattlemanía, acertada expresión para referirse a algo que sobrepasaba todo lo conocido.

La estabilidad junto a Olivia Arias
Pero, mientras sus compañeros disfrutaban de la fama, George Harrison fue el que menos se vio afectado por el éxito: "Intentaba parar aquella ola, calmarla, hacer de mí mismo un pequeño remanso", según afirmó él mismo. El músico prefería mantener a los intrusos alejados de su casa y disfrutar de la compañía de su esposa, la modelo Pattie Boyd, que le abandonaría años más tarde.
La estabilidad sentimental le llegó al conocer a Olivia Arias, una norteamericana de origen mexicano que trabajaba como secretaria en una compañía discográfica. La pareja, que compartía la admiración hacia la cultura hindú, se casó en Inglaterra en una ceremonia privada, un mes después del nacimiento de su hijo, Dhani -recibió ese nombre por las notas dha y ni de la escala musical hindú y por su aproximación fonética al nombre británico Danny, que les gustaba mucho-. Junto a ellos, se trasladó a una gran mansión en Henley, cerca de Oxford, en la que Harrison creó uno de los jardines privados más admirados de Inglaterra.

La muerte de John Lennon, en 1980, diez años después de que el grupo se separara, hizo aumentar su deseo de permanecer alejado de la publicidad, auque eso no evitó que en 1999 fuese atacado en su propia mansión, el refugio en el que se sentía seguro. George Harrison se salvó de la muerte gracias a la certera intervención de su mujer Olivia, que utilizó una lámpara de mesa como defensa.
Desde 1997 Harrison luchaba contra el cáncer, enfermedad que al final le ha vencido la batalla.

El ‘tercer’ Beatle
A pesar de los diferentes caracteres, del distinto modo de afrontar la vida, de las rencillas internas que vivió el grupo, no hay duda de que George Harrison, el tranquilo guitarrista a la sombra, dejó huella en The Beatles: impregnó a la banda de ese misticismo hindú que él tanto admiraba -en 1965 tocó por primera vez un sitar indio para acompañar la canción Norwegian Wood de Lennon y convenció la grupo de que estudiase meditación trascendental y música india-; a pesar de que McCartney y Lennon componían fervientemente, él creo más de veinte de las canciones del repertorio de la banda -uno de los primeros hits de The Beatles fue Roll over Beethoven, compuesta por él-, entre ellas Something, Taxman y Here comes the sun.

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