Emotivo funeral en memoria de la princesa Soraya en París

Su hermano, Bijam Esfandiari, que había viajado a la capital francesa para asistir a su entierro, falleció inesperadamente el pasado viernes

Con profunda desolación y tristeza, más de 200 personas han dado hoy su último adiós a la princesa Soraya, fallecida el pasado 25 de octubre, a los 69 años, en la soledad de su casa de París. Miembros de la alta sociedad, así como importantes personalidades de la diáspora monárquica iraní se han dado cita en la catedral americana de Santa Trinidad, situada en la avenida de Jorge V de la capital francesa, para asistir al oficio religioso en su memoria. Así, el príncipe Víctor Manuel de Saboya y su esposa, Marina Doria, Henri de Orleáns, conde de París y su esposa Micaela, Michel de Orleáns, Ira de Fustenberg, el príncipe Feyçal Bey de Túnez, entre otros, han querido apoyar a la familia en estos duros momentos.

Entre los asistentes se encontraban también algunos miembros de la familia del desparecido Sha de Irán, Mohamed Reza, con quien Soraya contrajo matrimonio tras el divorcio de este y su primera mujer, Fawzia, para convertirse, más tarde, en la esposa repudiada incapaz de dar hijos al Emperador del Trono del Pavo Real. Vestida de riguroso luto, intentado esconder la consternación tras unas grandes gafas de sol, pero con el rostro marcado por la huella de la desolación, la princesa Aschraf, hermana gemela del Sha, ha escuchado las palabras de la emotiva homilía: "Hoy, Soraya nos ha dejado un regalo, la ocasión de que estemos juntos, cualesquiera que sean nuestras ideas políticas o nuestra religión". También ha estado presente Gholam Reza Pahlevi, hermanastro del Sha. Por su parte, el que fuera anciano ministro del Emperador, Majid Majidi, ha leído un texto: "para todos los iraníes es una doble tragedia", refiriéndose a la repentina muerte, el pasado viernes, de Bijam Esfandiari, hermano de Soraya.

Según han comentado personas de su entorno, la noticia del fallecimiento de Soraya supuso un duro golpe para Bijam Esfandiari, ya que siempre estuvo muy unido a ella. Tenía 63 años y había viajado a la capital francesa para asistir al entierro de su hermana. Según se ha sabido, se sintió mal en el hotel donde se alojaba y, avisados los servicios médicos correspondientes, se aconsejó su traslado al hospital George Pompidou donde, a pesar de ser atendido con urgencia, nada se pudo hacer por salvar su vida.

Al parecer la familia ha expresado a la agencia francesa de noticias France Press su deseo de que los restos de la princesa Soraya y de su hermano Bijam Esfandiari reposen en el panteón familiar en Munich, Alemania.

Más sobre: