Las manoletinas para hombre se ponen de moda este verano

El zapato de puntera redonda suplanta al náutico o al zapato Oxford



La bailarina masculina en negro con lazo al frente, diseñada por Agnes B

Si los hombres también practican ballet, ¿cómo es que las bailarinas son un calzado exclusivamente femenino? Esta parece ser la pregunta que se han hecho algunos de los diseñadores con colecciones masculinas para este verano, y que han coincidido poniendo una tendencia igual, o similar, a los pies de sus modelos. El prototipo de hombre que se calza siempre con un náutico o un Oxford sea cual sea la ocasión, dejará de tener sentido en el verano 2014: ahora lo que se lleva es el zapato de puntera redonda, de aspecto similar a la manoletina española, que puede incorporar hebillas, lazos o incluso bordados.


Mary-Janes con hebilla para hombre, de Alexander McQueen

Esta nueva variedad del calzado masculino pone en bandeja, además, la posibilidad de distinguir de una vez por todas entre piezas de zapatería de similares características, que a menudo se utilizan indistintamente, aunque en el fondo no se parezcan tanto, ni en la forma ni en su trasfondo histórico: por un lado, la manoletina, un tipo de zapato sin tacón, plano y flexible, popularizadas por el diestro español Manolete, y que se pasaba del bando de los chicos al de las chicas casi de manera instantánea, completando el atuendo de mujeres de todo el mundo durante años.



Los Manoletinos, una nueva aportación española al armario del hombre este verano

Un tipo de calzado tradicionalmente femenino, que esta temporada encontraremos en el armario zapatero del hombre, con propuestas tan interesantes como la de la firma Manoletinos, que recupera la producción de factura artesanal y la lleva al terreno del calzado masculino, reinterpretando la pieza con modelos slip-on en piel vuelta de color azul marino o marrón, suela de piel y borlas en la puntera. Perfectos para calzar en verano, combinados con pantalón tobillero y sin calcetín alto.



Un híbrido entre Mary-Jane y Oxford, con tacón y calcetín doble, de Thom Browne

Fundamental, eso sí, no confundirlas con las bailarinas: inspiradas en el calzado propio del ballet clásico, su principal rasgo es la flexibilidad tanto de la piel como de la suela, mucho más fina y menos rígida que la anterior, que permite más adaptabilidad pero absorbe menos el impacto del pie con suelo. Hemos encontrado un perfecto ejemplo de bailarina masculina en la nueva colección de verano de Agnes B, que se decanta por el zapato de ballet en negro, con lazo en la puntera.

Más zapatos que darán que hablar este verano: los Mary-Janes, la última variación femenina que se pasa al lado de los chicos, y que se diferencia de los anteriores gracias a una trabilla con botón o hebilla que se cierra sobre el empeine, con diseño redondeado que deja la parte superior del pie al descubierto. La evolución histórica de este zapato ha tardado casi cien años en adaptarse al armario del hombre, después de varias décadas relegado exclusivamente al armario infantil, y más tarde también de las mujeres. Los encontrarás entre las nuevas propuestas de Alexander McQueen, con bordados o acabados en piel y ante, y en las de Thom Browne, que eleva el zapato con un tacón de varios centímetros, añadiendo un acabado de estilo Oxford.

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