El 'pompadour', el peinado de moda entre los famosos

Justin Timberlake, Bruno Mars o David y Brooklyn Beckham han comenzado el año con este corte

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Bruno Mars, con un corte pompadour largo y muy demarcado

La actuación de Bruno Mars en el intermedio de la Super Bowl la semana pasada resultaba revolucionaria por dos motivos: el primero, por su look, un elegante esmoquin de Saint Laurent en color dorado, que afianzaba el proyecto musical emprendido por Hedi Slimane tras aterrizar en el cargo de director creativo hace dos temporadas. El segundo: confirmar la vuelta del pompadour, un clásico de la peluquería masculina, que ha regresado con fuerza este 2014 después de varios meses encabezando las tendencias en peinados para hombre.

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Brooklyn y David Beckham ejemplifican la versatilidad del peinado, en dos largos

El músico hawaiano ya convertía este corte en una de las claves de su éxito allá por 2012; en estos dos años, la versión contemporánea del pompadour ha ido ganando volumen y altura en la cabeza de muchos famosos: James Franco recuperaba el look 'rockabilly' a lo James Dean -aprovechando la casualidad genética de compartir el mismo tipo de óvalo facial que el desaparecido actor-, mientras que otros, como Justin Timberlake, aprovechaban el tirón del peinado para comenzar el año con una versión más cosmopolita, rebajada a los lados y con marcada raya lateral.

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Justin Timberlake comenzaba el año con un corte pompadour de manual

La clave del look nos la daba, como no, David Beckham: el adalid de los peinados para hombre ha hecho correr ríos de tinta sobre las diferentes tendencias capilares masculinas a lo largo de la última década, y el renacimiento del pompadour también lleva su sello. Un sello que ha compartido con el mayor de sus hijos, Brooklyn, que a lo largo de 2013 ya convertía este corte en su seña de identidad, apostando por un volumen mucho más pronunciado que su padre.

La clave para acertar de lleno tanto con el corte como con el moldeado del cabello: aprender a fijar correctamente la masa de cabello sobre la frente, a modo de flequillo elevado, arrastrando las puntas hacia atrás, con una onda suave acabada con productos de fijación. El pompadour se popularizaba en la década de los 50, aunque su tradición histórica se remonta a mucho antes: su origen no es otro que una derivación del apellido de Madame Pompadour, una de las amantes más conocidas de Luis XV, que popularizaba este tipo de flequillo elevado entre las aristócratas europeas del siglo XVIII.



Las pasarelas masculinas también se han rendido al corte pompadour

El tupé con textura se mantendría en boga entre el público femenino durante casi dos siglos, y no viraría hacia la peluquería unisex hasta el boom del rock n' roll de los años 50, en la figura (o más bien peinado) de Elvis Prestley. Desde entonces, las nuevas tendencias, tanto en pasarela como belleza masculina, han evolucionado hacia un corte cada vez más exagerado, que tiende a invertir tiempo de moldeado en el cabello de la parte superior de la cabeza (prueba con pómadas y ceras capilares), dejando los laterales muchísimo más cortos y demarcados.

Su punto fuerte: su versatildad y capacidad de amoldarse a prácticamente cualquier tipo de rostro.

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