El año de Matthew McConaughey

El actor se postula como uno de los grandes favoritos en la carrera al Oscar



Aún no ha terminado el mes de enero, y el actor Matthew McConaughey ya se ha convertido por segunda semana consecutiva en uno de los hombres mejor vestidos de la temporada. Dos nominaciones en menos de quince días, que se correspondían con el paso del actor por dos de las entregas de premios más famosas de la meca del cine: Hollywood parece haber recibido con los brazos abiertos a su 'hijo pródigo', que volvía a entrar por la puerta grande del cine en este 2014, recogiendo un Globo de Oro y el Premio del Sindicato de Actores a la mejor interpretación masculina.

El filme encargado de devolverle al panorama cinematográfico de las grandes estrellas: 'Dallas Buyers Club', una cinta biográfica en la que el actor se mete en la piel de Ron Woodroof, un paciente diagnosticado con VIH en los años 80, que impulsaría el contrabando de drogas antivirales en Estados Unidos, y la creación de tratamientos alternativos frente a la industria farmacéutica de la época. Un papel con nombre de Oscar, que ha colocado al intérprete de 44 años a la cabeza de las apuestas por la estatuilla más codiciada del cine.

Si bien es cierto que Matthew McConaughey nunca se fue, a lo largo de la última década la carrera del actor parecía haber entrado en una espiral de comedias románticas y papeles de escasa relevancia interpretativa -al margen de las altas cifras en taquilla que suelen generar sus cintas-, y en los que el peso no recaía tanto en su calidad actoral como en el 'tirón' de su etiqueta de 'chico dorado' de Hollywood.

El cambio que le ha llevado a colocarse en la carrera por el Oscar comenzaba fuera del set de rodaje: su relación con la modelo Camila Alves se hacía pública en 2006, y desde entonces, tanto la imagen pública del actor como su trayectoria profesional comenzaban a dar un giro de 180 grados, que tenía su punto culmen en la entrega de los Globo de Oro de hace tan solo unos días.

Padres de tres hijos, la pareja se daba el 'sí quiero' en junio de 2012, apenas unos meses después del estreno de la primera película de calidad del actor en años, el thriller judicial 'The Lincoln Lawyer', y poco antes de la première mundial de 'Magic Mike', la cinta de Steven Soderbergh que cementaría definitivamente el giro en la trayectoria del artista.

Su cambio de imagen ha venido también de la mano de un cambio de look: más maduro (y también más guapo), McConaughey parece haber dejado de lado el estilo californiano del que ha hecho gala en estos años. La transformación es evidente: su alianza con Dolce & Gabbana le convertía en pareja en la ficción de la misma Scarlett Johansson, campaña publicitaria mediante, y llenaba su armario con algunos de los impecables trajes que le hemos visto lucir estos días. La papeleta deifinitva para convertir al actor en uno de los hombres del año.

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