Saint Laurent, Hermès, Dior, Lanvin... Así ha cerrado París su 'fashion week' para hombre

La pasarela ponía punto final a sus colecciones para el otoño-invierno 2014-2015 en la noche de ayer

by hola.com
Con la llegada del fin de semana, París entraba en la recta final de su fashion week masculina. La meta: el desfile de Saint Laurent, a cargo de Hedi Slimane, que era el encargado de echar el cierre en la noche de ayer, casi a la misma hora que Atelier Versace se encargaba de dar el pistoletazo de salida a la Semana de la Alta Costura.

Tres jornadas que han concentrado algunos de los nombres más brillantes del panorma, al margen de la maison fundada por Yves Saint Laurent: los colores pastel de Lanvin o Paul Smith competían con el print de leopardo y las 'chupas' rockeras de la casa francesa, posicionándose como las tres colecciones más juveniles de esta edición. Más sobria, la línea de sastrería de Dior Homme también apostaba por la renovación, transformando sus trajes de raya diplomática en versiones más urbanas de sí mismos, introduciendo disonancias en la verticalidad de las líneas, o cubriendo sus prendas de topos o motivos de flores.

Las grandes sorpresas: los leggings para hombre de John Galliano, las siluetas oversize de Thom Browne y los chalecos exteriores de Kris van Assche.
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La nueva colección de Kris van Assche era una de las primeras en sentenciar el comeback de los colores pastel al armario masculino: una ola de nuevas tonalidades que recuerda a la década de los 80 con sastrería de líneas ligeras, estampados gráficos imitando el print pata de gallo en dimensión XL y prendas de punto con efecto arco iris. © Estrop
Los chalecos se convierten en armaduras ultraligeras, y pasan de ser la más escondida de las prendas en los trajes tres piezas a transformarse en una prenda de outwear, superpuestos sobre americanas en diferentes largos. © Estrop
Thom Browne sigue siendo uno de los diseñadores más irreverentes de París, sin necesidad de enseñar la piel de sus modelos o jugar con las estridencias en el color. Su fórmula para la próxima temporada contó en París con el apoyo de máscaras, sombreros y cascos de vestir con morfología animal -el más espectacular: una enorme cabeza de elefante en felpa gris-, que acompañan a sus propuestas en franela en escala de gris, con factura tradicional de cintura para arriba, y faldas, shorts o pesqueros de la cadera hacia abajo. © Estrop
La segunda parte del desfile estaría dominada por una versión british del luchador de sumo, con trajes inflados y siluetas en forma de circunferencia, estampados de inspiración vegetal con aires barrocos y botas a juego. © Estrop
Pocas sorpresas en el desfile de Dior Homme: también a cargo del belga Kris van Assche, el diseñador resucita para la maison el tradicional traje sastre de rayas con boutonnière en la solapa, acercando la propuesta más seria de la casa a una línea de corte urbano, © Estrop
Sus propuestas: trajes de raya diplomática con disonancia entre las rectas, topos y polka dots, estampados de flores y chaquetas y americanas con multitud de bolsillos exteriores, en azul marino o verde camuflaje. © Estrop
La colección de Berluti para el invierno de 2014 arrancaba en París con tres propuestas del armario masculino tradicional, pasando de los blazers y prendas de punto invernales a la sastrería en color medianoche, camel o rojo óxido, los abrigos deportivos o las prendas de fiesta y dinner jackets. © Estrop
Si Milán ya anunciaba que 2014 sería el año de los leggings para hombre -o meggings-, París ha convertido la tendencia de las mallas masculinas en prenda indispensable. El encargado de ponerlas en órbita durante el fin de semana: Bill Gaytten para John Galliano, que convertía el megging en el centro de atención de prácticamente todas sus propuestas de nueva temporada. © Estrop
Vaqueros enfundados en medias construidas a partir de tejidos tecnológicos, que recuerdan a las eficientes prendas de running en tejido transpirable, acompañados de zapatos híbridos que combinan una superficie pulida con una suela de goma de alta tracción. El resto de prendas acompañan este aire urbanita y deportivo: impermeables debajo de blazers con apliques iridiscentes, americanas, bombers y jerséis con cuello cisne. © Estrop
El estilo sartorial volvía a subirse a la pasarela parisina de la mano de Hermès, que en su próxima colección prescinde de adornos y recupera los básicos del armario de hombre, con colores sobrios y cortes sleek tanto en su línea de trajes sastre como en las prendas urbanas. © Estrop
Todo lo contrario que Givenchy, que en su colección otoño-invierno 2014-2015 traslada el espíritu deportivo a cada prenda, inspirando una amplia gama de conjuntos de algodón, acolchados, denim y parkas que recuerdan en formas y motivos a los balones de deporte. © Estrop
La colección de Carol Lim y Humberto Leon para Kenzo partía de una primera selección de prendas en verde bosque, marrón y navy para, más adelante, dar paso a una de las variantes de color más llamativas del fin de semana: París se teñía de malva, violeta y lavanda, alternando abrigos tres cuartos, con cazadoras con cremallera delantera y sudaderas polares de exterior. © Estrop
Las prendas destacadas: los jerséis de punto de colores, que exploraban las diferentes fórmulas de combinación del color del círculo cromático. © Estrop
Otra casa que llama a los pasteles en el armario masculino de cara a la temporada que viene es Lanvin, que celebra este año su 125 aniversario con una renovación de su línea para hombre. La propuesta de Alber Elbaz sigue siendo una de las más vibrantes de la capital francesa, alternando aceros con blush, blanco roto, fucsia o menta. © Estrop
Los ochenta hacían acto de presencia en el desfile de la maison, gracias a las cazadoras texturizadas, los hombros engomados, los cuellos en piel, los estampados simétricos y las corbatas skinny. © Estrop
Orange is the new black para Tillmann Lauterbach, que hace del naranja la nueva seña de identidad en la colección para el invierno que viene, transformando el color butano en el acento de sus looks más austeros: camisetas de algodón, pitillos que se asoman por debajo de una gabardina a la rodilla, guantes, punteras... acompañan al resto de prendas, en riguroso color negro, gris o azul o acero. © Estrop
El británico Paul Smith tampoco fallaba en esta ocasión a su cita con París: en su particular carrera por conquistar a un público cada vez más fresco y juvenil, la firma, que normalmente explora las diferentes combinaciones del color con excelentes resultados, abandona la fórmula de las rayas para aventurarse en terrenos más rockeros, con pantalones de cuero combinados con sudaderas de ante en gris, camisas con detalles joya en los hombros, y motivos musicales o de flamencos. © Estrop
Los paneles de piel y los cambios bruscos entre materiales y texturas dominan la nueva colección de Songzio, que transforma el esmoquin en un elegante traje de fiesta gracias a una solapa texturizada en color oro. Las prendas destacadas: las faldas para hombre hipermasculinas, con chaquetas de cuello alto, las gabardinas y o los maxipantalones de pernera abombada. © Estrop
Los motivos étnicos dominan la propuesta de Henri Vibskov, que en esta ocasión apuesta por el maxipunto y las prendas de grandes dimensiones, los pantalones harem de invierno y los detalles de flecos. © Estrop
La propuesta college de Umit Benan brillaba este fin de semana en París por dos motivos: uno, el uso del color óxido, una de las tonalidades que ha ido ganando aceptación a lo largo de las últimas semanas en el marco de las fashion week masculinas; el otro, la capacidad de integrar algunas de las tendencias que hemos ido viendo en los últimos días a outfits de corte años 30, como los acolchados, las camisas superpuestas a camisetas de cuello cisne o el pantalón de tiro bajo. © Estrop
El desfile de Saint Laurent se encargaba de echar el cierre a esta edición de la Semana de la Moda Masculina de París: Hedi Slimane continúa haciendo lo que mejor sabe hacer, y que se ha convertido en el engranaje de la línea para hombre de la casa fundada por Yves Saint Laurent. Looks rockeros para público joven -las edades de los modelos no superaban los 20 años-, con prendas de espíritu indie, abrigos de piel de pelo, tweed, bufandas de cuadro escocés, cazadoras de inspiración seventies y print de leopardo. © Estrop