Ginebra con tónica: El 'long drink' de moda

Es una de las bebidas más demandadas en bares y coctelerías

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Con pepino, mezclado con naranja y canela, sobre albahaca o la tradicional receta con hielo y limón. El gin & tonic, la combinación de ginebra con tónica que permite numerosas variantes dependiendo de los ingredientes con que se mezcle, se ha convertido en una de esas bebidas de moda tan excepcionales que se llegan a abrir locales especializados, destinados únicamente a catar y saborear las infinitas combinaciones que permita su receta.

Pero, ¿qué es lo que hace a esta bebida tan especial? Para empezar, el sabor: un delicado equilibrio entre dulce y amargo, que resulta refrescante incluso después de que el hielo haya comenzado a derretirse en la copa, y produce una sensación más digestiva que otras bebidas más dulces o empalagosas.

El gin-tonic, además, promete una infinita variedad de sabores, permitiendo una amplísima carta en la que tiene cabida prácticamente de todo: su sabor más ‘neutro’ que otros combinados le da carta blanca a las combinaciones más sugerentes, como el demandado gin-tonic con rodajas de pepino, ramas de enebro o mezclas sobre canela y especias. Su popularidad es tal que algunas recetas han dado el salto a la gastronomía, para colarse en sabrosísimos postres, que tienen como base esta bebida destilada.

Las claves para conseguir el gin-tonic perfecto: servirlo siempre en una copa de boca ancha o de balón, que permita que el alcohol se oxigene y se libere de todos sus aromas, y no mezclarlo directamente con el jugo del limón, para que los ácidos no ‘maten’ el burbujeante efecto de la tónica; bastará con un sencillo twist con un pedacito de cáscara para conseguir el equilibrio cítrico perfecto.

Las ginebras más in: Hendrick’s, con infusión de rosas de Bulgaria y pepino, Saffron Gin, que incorpora cilantro, violeta y azafrán al proceso de destilado, y clásicos como Larios, Tanqueray o Gordon’s.

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