Steve Jobs, la imagen y el espíritu de una marca

El creador de Apple deja tras de sí un imperio de incalculable valor

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A lo largo de los últimos días, las redes sociales han hervido con mensajes de condolencia, vídeos y citas en memoria de Steve Jobs: el creador de Apple, que fallecía la semana pasada tras una larguísima enfermedad, ha conseguido alcanzar el estatus de mito, quizás uno de los pocos que nos hayan regalado hasta el momento las dos primeras décadas del siglo XXI.

Una figura irrepetible, precedida por muchísimos años de trabajo y entrega, y que han dado como resultado una de las compañías informáticas más potentes y creativas del mundo. Un visionario de la tecnología y el márketing, que supo adaptarse a los cambios de su empresa mejor que ninguno de sus rivales: desde sus primeros pasos en la industria, en los años 70, cuando su imagen de joven businessman se traducía en una sobria y limitada colección de trajes de chaqueta, a sus últimas apariciones, vestido exclusivamente con camisetas de cuello vuelto negras, vaqueros y zapatillas blancas de la firma New Balance.

La primera Mac

Steve Jobs, uno de los visionarios de la compañía Apple

Un look que parece de todo menos pensado a conciencia, y que, sin embargo, iba acorde con cada uno de los segundos que este maestro de la comunicación y los negocios pasaba al frente de sus presentaciones con Apple: medido hasta el milímetro, y sin espacio para la improvisación, su aspecto relajado ‘invitaba’ a prestar toda la atención a cada uno de los preciosos y codiciados gadgets que pasaban por sus manos. ¿Quieres ver un repaso a sus distintas etapas al frente de Apple? No te pierdas la galería de imágenes.

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