Cuatro sencillos trucos para adelantarte a la 'operación bañador'

¿Sabes cómo 'cortar por lo sano' con las grasas de tu dieta?



¿Los meses de verano se aproximan a una velocidad de vértigo y aún no te has puesto manos a la obra con la 'operación bañador'? Tranquilo: aún estás a tiempo de cortar por lo sano, y ponerte en forma en pocas semanas sin necesidad de dietas milagro. El truco: combinar algo de ejercicio con unos hábitos de alimentación saludables, que puedas incorporar a tu dieta diaria sin que suponga un esfuerzo titánico de fuerza de voluntad.

La clave para reducir calorías de nuestro menú sin apenas enterarnos (ni pasar hambre): reducir la ingesta total de grasas que consumimos cada dia. En ellas recae el mayor aporte calórico de nuestra dieta habitual, y su consumo en exceso puede incluso llegar a ser contraproducente para  la salud. ¿Quieres saber por qué alimentos empezar?

1. Cambia la leche entera por desnatada o semi desnatada. Una taza de café con leche suele contener una media de 4 gramos de grasa. Esta cantidad, que no parece significante para nuestra dieta, se multiplica por cuatro si al café del desyuno sumamos el de media mañana, el de después de comer o el que nos tomamos a media tarde o en esa reunión de trabajo... Ten en cuenta que 20 gramos de grasa suponen una ingesta total de unas de 200 calorías extra. Si no te gusta la desnatada (a veces puede resultar demasiado 'acuosa'), prueba la clásica 'semi'. Mismo sabor, mitad de calorías y grasas.

2. A la hora de 'picar' embutido, pide jamón en vez de chorizo. O salami, mortadela, salchichón... El jamón serrano es mucho menos graso, y tiene un elevado contenido en proteína. Por no mencionar el sabor, claro.

3. Cambia la carne por el pollo siempre que puedas. Las carnes rojas no solo engordan muchisimo más que el pollo y el pescado, si no que su alto contenido en grasa animal suele hacerlas poco saludables si se consumen demasiado habitualmente. Ya sea en una hamburguesa, un bocadillo o un plato combinado, prueba a sustituir de vez en cuando el solomillo por un filete de pollo: de 22 gramos de grasa por porción pasarás a sólo 3...

4.Olvídate de las patatas fritas: lo que se llevan son las verduras al grill o, en su defecto, las patatas al horno. Los fritos por lo general añaden un plus calórico a todas las comidas, y las patatas fritas son la guarnición más habitual, especialmente si comes fuera de casa. Si este es el caso, prueba a sustituir de vez en cuando las patatas por otras opciones mas ligeras: una sencilla patata asada es virtualmente fat-free (son puramente carbohidratos), mientras que un plato de patatas fritas contiene elevadisimos niveles de grasas, que varían en calidad dependiendo del aceite que se haya usado para cocinarlas...

¿Como afrontas la 'operación bañador'?

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