La 'Joya de la Corona': Un whisky con más de cien años de historia

La única destilería de whisky inglés del mundo agota existencias con su primera remesa de botellas en un siglo

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A veces la tradición lo es todo. Otras, y más cuando se trata de una de las bebidas más populares y apreciadas del mundo, alterar la formula mágica que ha regido durante siglos la producción de whisky a la antigua usanza puede generar rivalidades... o admiración. Es el caso de la destilería St. Georges, al este de Inglaterra, que, por primera vez en cien años, se ha atrevido a crear un whisky que compite en sabor y cuerpo con el apreciado scotch, pero con producción cien por cien inglesa.

Siguiendo la receta de la apreciada bebida escocesa, que, según los estándares de la Orden del Whisky Escocés, debe ser destilada dos y hasta tres veces antes de envejecer durante al menos tres años en barricas de roble, los ingleses han aceptado el reto, y el pasado 27 de noviembre conseguían por fin el estatus oficial de 'whisky' tras un largo camino de más de cuatro años que empezó como un reto personal: para Andrew Nelstrop y su familia, y tras largas décadas cultivando en sus terrenos la malta que más tarde era enviada hasta Escocia, el proyecto de crear un whisky propio, bajo etiqueta inglesa, comenzó a tomar forma hasta hacerse definitivamente realidad hace apenas unas semanas.

Hoy, la bebida que presentan al mercado se considera el primer whisky inglés desde el siglo XIX, y no sólo eso: los expertos lo han calificado como una auténtica joya dentro de las bebidas espirituosas, a la altura de cualquier whisky de larga tradición. La expectación ha sido tal, que, en pocas semanas, se ha convertido en un auténtico best-seller, agotando todas las existencias de la que ya es, oficialmente, la única destilería de whisky inglés del mundo. Sin duda, un regalo muy especial para los amantes de esta bebida esta Navidad.

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