Vigorexia, cuando estar en forma se convierte en una obsesión

El doctor Eduardo Junco nos habla de los peligros de un excesivo culto al cuerpo

Cuidarse, hacer deporte y estar en buena forma es beneficioso para la salud, pero como todo, en exceso, es malo; y obsesionarse por conseguir un cuerpo perfectamente modelado se ha convertido en una enfermedad: la vigorexia. Es un trastorno del comportamiento que tiene su origen en un exagerado culto al cuerpo; se caracteriza por una conducta psicopatológica, que quien la padece cree que su cuerpo es imperfecto, no está armónicamente formado y no tiene suficientemente desarrollada su masa muscular. Esta alteración en la percepción de la imagen corporal es una patología que ha aparecido relativamente hace poco tiempo. Es la sociedad del bienestar y del consumo la que ha dado lugar a este tipo de enfermedades. Tanto la vigorexia, como la ortorexia (obsesión por comer sano) y la anorexia (trastorno del comportamiento alimentario basado en la obsesión por la delgadez) son alteraciones que se presentan en sociedades donde el culto al cuerpo, la importancia de la imagen corporal y los patrones estéticos de moda priman sobre otros valores de mucha mayor trascendencia.

Cómo se produce
El inicio de esta situación aparece en la edad de la adolescencia o en adultos jóvenes. El adolescente, casi siempre varón, se siente delgado, poco desarrollado y poco atractivo, con debilidad para los deportes de equipo y sin éxito social en su entorno. Comienza a acudir a un gimnasio y a realizar ejercicios isométricos, de resistencia y de pesas. En principio, todo esto es sano y recomendable, y más aún, si este tipo de ejercicios denominados anaeróbicos se acompañan de otros aeróbicos o que estimulen el aparato cardiovascular y respiratorio (natación, fútbol, tenis, etc). Donde realmente comienza la patología es cuando se inicia la toma de sustancias anabolizantes, medicamentos y hormonas que desarrollan la masa muscular más rápidamente y que, a largo plazo, pueden representar graves riesgos para la salud de las personas que las toman.

Deportes y medicamentos
Las noticias de prensa nos muestran a diario que el problema del dopaje es un hecho habitual en los deportes de élite. Es evidente que el dopaje es un grave problema en el deporte profesional, pero no lo es menos el uso de estos medicamentos en las personas que padecen vigorexia. Es más, en estos casos, la falta de información y la toma de estas hormonas sin control alguno dan lugar a graves alteraciones en la salud de los individuos que las consiguen.

Consecuencias nocivas para la salud
El uso indiscriminado y el abuso de sustancias anabolizantes sin control médico, pueden dar lugar a múltiples problemas de salud. Está demostrado que tienen notables efectos secundarios muy perjudiciales, por lo que es fundamental conocer el peligro que representa su utilización indiscriminada y sin control.

Hacer ejercicio físico de forma habitual, estar en buena forma física y mantener nuestro cuerpo en buenas condiciones es muy beneficioso para la salud física y psíquica. Pero ¡ojo!, cuando se convierte en una obsesión y derivamos en un aumento excesivo de la masa muscular y, sobre todo, ayudados por 'sustancias', comenzamos a ponernos en grave riesgo.

Más sobre

Regístrate para comentar