Hombres con buena cara

Lojos de tópicos, cada vez son más los hombres que se apuntan al universo de la cosmética.

Ellos no lo confiesan. Se acercan sigilosamente a los cosméticos de su mujer y, como quien no quiere la cosa, toman prestada una gota de hidratante. La extienden a escondidas, como si fuera un gesto pecaminoso. Y es que para el hombre español, el uso de cosméticos está cargado de prejuicios respecto a su posible falta de masculinidad. Más allá de la coquetería (que no es poco), el uso de productos de tratamiento masculinos obedece a mucho más que a la simple estética. Bien cuidada, la piel no sólo se ve, sino que, sobre todo, se siente mejor.

Ellos envejecen más tarde

El cutis masculino es más grueso y resistente que el femenino, entre otras razones debido a su mayor producción de grasa, una protección extra que retrasa la aparición de arrugas. Eso sí: cuando aparecen, son marcadas y profundas. Como en el caso de las mujeres, los principales enemigos de la juventud de su piel son el sol (implacable con ambos sexos); el estrés; el tabaco (que disminuye el aporte de oxígeno a las células) y el alcohol, que contribuye a la aparición de rojeces debidas a capilares rotos.

¡No se sonrojen, por favor!

Ruborizarse innecesariamente no resulta agradable para nadie, pero puede ser especialmente molesto para los hombres de piel sensible. Son cutis que se irritan con facilidad y se suelen sentir tirantes e incómodos. Los cambios de temperatura, los climas muy secos y el frío les sientan fatal. Para aliviar tanta susceptibilidad, hay que reforzar su barrera hidrolipídica con la aplicación matinal de una crema específica para pieles sensibles. Sustituya las lociones para después del afeitado, que generalmente contienen alcohol, por fórmulas en bálsamo, enriquecidas con agentes hidratantes.

Fuera brillos

El exceso de grasa en la piel se traduce en un aspecto algo aceitoso en ciertas áreas de la cara y en granitos, que a menudo se extienden por el cuello. Para mantenerlo bajo control, existen espumas de afeitar y cremas antibacterianas que ayudan a reducir los granitos y la irritación y correspondiente rojez.

Más allá del cuidado diario, existen ocasiones especiales en que el hombre deba aparecer impecable, tales como reuniones de trabajo ¡o incluso su boda! Para esos momentos, y para evitar la antiestética aparición de brillos en frente, nariz y barbilla, nada como los geles matificantes. Estos productos son líquidos transparentes que al extenderse sobre el rostro absorben el exceso de grasa y dan un aspecto mate de forma inmediata y totalmente natural, sin que parezca maquillado.

Punto final a los puntos negros

El poro es el canal de salida del sebo hacia el exterior. Cuando produce grasa en abundancia, ésta se acumula, oxida, y se torna oscura. ¿El resultado? Un punto negro. Cuando se multiplican en el rostro (generalmente, en torno a la nariz), la piel parece sucia. Para eliminar los de la nariz, los más visibles y obstinados, nada como usar dos veces por semana un strip limpiador. Para mejorar el aspecto del cutis y darle más luminosidad, use tónicos exfoliantes.

Ni una arruga de más

¿A quién le apetece lucir arrugas? Para combatirlas, lo mejor es prevenir usando a diario una hidratante con agentes antioxidantes, que refuerzan sus defensas. Cuando los años o el exceso de sol han pasado su factura, y la piel muestra una textura algo áspera, nada como los tratamientos a base de ácidos cosméticos o de retinol, que exfolian ligeramente la piel y la dejan más suave y lisa, difuminando los signos de la edad.

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