De los caballeros de Gucci en Milán al espectáculo ambiguo de Vivienne Westwood

Tom Ford se inspira en los años 70 para su colección y la diseñadora británica sorprende con una curiosa puesta en escena

Siguiendo fiel al color negro, aunque con toques de rojo, blanco y gris perla, el modisto tejano Tom Ford mostró en Milán su colección masculina de la firma Gucci para la temporada de otoño-invierno 2003-2004. Su modelos, que lucían un bigote como si fueran seductores gansters, aparecieron en la pasarela con una estética que recordaba a los hombres de finales de los 70. Además, aires militares inundaron la pasarela cuando en ella aparecieron chaquetas cruzadas en lana negra o blanca con grandes botones dorados. También se vieron elegantes abrigos de gamuza y ante con grandes solapas y muy largos.

En esta ocasión, la influencia que la década de los 70 ha ejercido sobre Tom Ford está justificada. "He construido mi carrera reinterpretando estéticas pasadas, pero siempre fabricando prendas contemporáneas. Además, el hecho de haber crecido en los años 70 siempre ha influido en mi trabajo", confesó el diseñador al finalizar el desfile.

La polémica Vivenne
La pasarela de Milán no deja de sorprender. Si hace unos días dolce milan veíamos en los desfiles masculinos colarse a alguna de las tops femeninas más cotizadas, Vivienne Westwood ha ido mucho más allá y ha subido a su pasarela a hombres que, mediante rellenos, aparentaban tener un cuerpo de mujer. Una sorprendente puesta en escena que dejó boquiabierto al público asistente, que presenció una colección variada en la que destacó la superposición de prendas y los estampados de estilo folk.

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