Hombres: Guerra a los kilos de más

Los hombres tienden a acumular la grasa en el tronco: conozca las claves para eliminarla

Los más cariñosos lo llaman "la curva de la felicidad". Los británicos, curiosamente metafóricos, le han dado el apelativo the love handle (el asa del amor), dando a entender que es por ahí por donde se abraza a un hombre con cariño. Y los más crueles lo llaman, sencillamente, michelín, nombre con el que se conoce popularmente a ese "rollito" de grasa que suele adornar la cintura masculina con el paso de los años.

Debido a razones hormonales, el hombre tiende a acumular grasa en el tronco, a diferencia de las mujeres, que suelen hacerlo en caderas, nalgas y muslos. Éste es el motivo por el que a los caballeros cualquier kilo de más les aparece sobre el cinturón. ¿Cómo atacarlo y acabar con él?

No existen ejercicios para acabar con la grasa sólo de una parte del cuerpo. El adelgazamiento se produce de forma general. Para conseguirlo, es necesario practicar al menos media hora de ejercicio aeróbico de tres a cinco veces por semana, rutina que puede combinarse con pesas y ejercicios de abdominales.

Hacer abdominales no basta para acabar con la grasa. Por mucho que se ejerciten estos músculos, se encuentra por encima de ellos, por lo que para lucir el vientre plano el primer paso ha de ser siempre librarse de ese peso de más.

Para los más perezosos, la combinación de dieta más mesoterapia (infiltración de sustancias quemagrasas en la dermis mediante inyecciones) puede ofrecer buenos resultados, si bien exige no sólo cumplir el tratamiento religiosamente -suelen necesitarse de 12 a 20 sesiones-, sino además realizar aproximadamente una sesión mensual de mantenimiento.

La liposucción puede ser la opción de los más decididos. Es importante saber cuáles son sus limitaciones: no sirve para un adelgazamiento general, sino para eliminar acúmulos grasos localizados. Debe ser realizada por un especialista en cirugía estética y siempre, siempre, en un centro hospitalario que reúna todas las garantías sanitarias. El posoperatorio requiere llevar una estrechísima faja de compresión durante unas seis semanas. La única cicatriz son los puntos de entrada de las cánulas.

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