El estilo japonés triunfa en la pasarela de moda masculina de París

Christian Dior entusiasma con su colección, mientras que Louis Vuitton decepciona a la crítica

Ya lo presagiaban los grandes críticos de la moda: la batalla entre las firmas Yves Saint Laurent y Christian Dior -durante la presentación en París de las colecciones primavera-verano 2002 para el hombre- iba a ser dura y sin ningún claro vencedor. Al final, ya presentadas ambas colecciones, se puede decir que esta particular contienda sobre las pasarelas ha quedado en tablas.

Tanto los elegantes y serios diseños propuestos por Tom Ford para Yves Saint Laurent, como las propuestas atrevidas y desenfadadas de Hedi Slimane para Christian Dior, han gozado de las alabanzas de los expertos en moda. Sin embargo, los halagos no han llegado para Louis Vuitton que presentó una colección que ha sido calificada de "poco chic y con poca inventiva".

Alejándose de la sobriedad de Yves Saint Laurent, Christian Dior presentó una colección englobada bajo el título Boys Don't Cry (Los chicos no lloran), que se inspiraba en el look deportivo japonés. Los modelos vistieron kimonos sin mangas, chaquetas de karateca en cuero y pantalones que dejaban entrever la ropa interior por la cintura. Sin duda, la mejor idea fueron sus camisas de grandes puños.

También, el estilo japonés fue el motivo de inspiración para la firma española Armand Basi. Sin embargo, no sólo oriente inspiró las colecciones de los diseñadores presentes en París. Por ejemplo, Ozwald Boateng dio a sus diseños un toque africano.

En la capital francesa hubo propuestas para todos los gustos. Huyendo de las osadías de sus compañeros, Veronique Nichanian presentó su colección para Hermès apostando por un aire clásico. Colores beiges y verdes oscuros se mezclan en chaquetas de algodón y pantalones rectos. Como complementos, la casa de moda francesa proponía sandalias romanas con pequeñas hebillas y cinturones de piel.

Frente a todas estas aplaudidas propuestas, llegó la firma Louis Vuitton, que recientemente fue víctima del espionaje industrial. "Falta de creatividad y de esfuerzo", fueron comentarios que se oyeron acerca de esta colección ideada por Marc Jacobs. No gustaron ni sus camisetas en gasa de algodón ni sus chaquetas de motociclista. En definitiva, sus diseños no aportaron ninguna idea nueva, según la crítica.

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