Manos cuidadas… y muy masculinas

=Consejos *Los hombres que hagan mucho ejercicio con pesas o cualquier tipo de deporte que exija usar mucho las manos, como es el tenis, conviene usar guantes o tiritas protectoras en las zonas de mayor roce para evitar la formación de callos. *Cuando el tabaco manche las yemas de los dedos y las uñas de nicotina, conviene eliminarla frotando las zonas afectadas con medio limón cada dos o tres días. Este sencillo truco sirve para blanquear la piel. *Para evitar la sensación, a veces desagradablemente pegajosa, que dejan las cremas de manos, sea siempre muy parco a la hora de extenderla, insistiendo en las palmas y en las yemas de los dedos. *Para ablandar las cutículas endurecidas, sumerja las yemas en un cuenco con agua caliente durante unos 10 minutos. Después, extienda por encima un producto quita cutículas, que debe dejar actuar durante unos 20 segundos. Estos son líquidos muy alcalinos capaces de disolver la piel muerta, que se retira después frotando suavemente con una toalla. =Las uñas *Si la superficie de las uñas muestra un aspecto muy rugoso o manchado, puede alisarla y mejorar su aspecto y color con la ayuda de una lima pulidora, que se pasa por encima de las mismas para eliminar las capas más superficiales y revelar otras nuevas, proporcionando también un suave brillo satinado. No deben usarse en exceso, puesto que podrían debilitarlas. *Las uñas deben llevarse siempre cortas, más aún si se trabaja a menudo con papeles o teclados, que contribuyen a ensuciar mucho el espacio que hay entre la carne y la uña. En ese caso, se debe tener siempre cerca un cepillo especial para limpiarlas cada vez que se laven las manos. *Usar limas de cartón permite obtener un mejor resultado al recortar las uñas que los cortaúñas tradicionales. Éstos pueden dejar esquinas y bordes algo afilados, que tienden a engancharse con facilidad. *No corte las cutículas: su función es proteger el nacimiento de la uña, y eliminarlas puede provocar infecciones y problemas en su crecimiento. Es mejor empujarlas suavemente hacia atrás cada vez que se lave las manos.

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