Realeza y personalidades

Noticias

Sobre estas líneas, Telma Ortiz intenta infundir ánimo a doña Letizia, quien, por unos instantes, cayó en el abatimiento, del que afortunadamente se conseguiría reponer ayudada por su hermana
Pinche sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotografías

La Reina Sofía, el príncipe Felipe y la madre de la Princesa de Asturias, Paloma Rocasolano, a su llegada a la parroquia para asistir al funeral por el alma de Érika Ortiz

LA PRINCESA DE ASTURIAS COGIÓ LA MANO DE SU PADRE DURANTE EL FUNERAL POR ÉRIKA

Antonio Vigo y Roberto García se dieron un abrazo dentro de la iglesia

14 FEBRERO 2007
En un momento tan difícil, atravesando una de esas situaciones que consiguen sacar lo mejor y lo peor de cada uno, doña Letizia nos ha enseñado su condición y su esencia. Envuelta en un luto pesado, reaparecía el sábado pasado entre la comitiva real tirando de su abuelo, Francisco Rocasolano, con la ayuda de la infanta Elena. Detrás de la reina Sofía, que asumió nada más bajarse del coche el papel de una madre que consuela a otra madre abrazando a Paloma y ayudándola a caminar hasta el interior del templo. Siguiendo los pasos del Príncipe y de su hermana Telma, que se encargaban de llevar casi en "volandas" a su abuela materna.

Aunque es normal que doña Letizia haya estado mucho más próxima a su madre durante estos días por entender que es ésta la más débil y la que peor lo está pasando de todos, no dejó de llamar la atención que el día de la incineración, don Jesús Ortiz no formara parte de la comitiva y entrara por otra puerta con su esposa, Ana Togores, y con su madre, Menchu; y tampoco que, dos días después, a su llegada al templo de Nuestra Señora de la Anunciación de Prado de Somosaguas, el pasado sábado, la Princesa no se dirigiera a él en ningún momento cuando éste, como jefe de la familia Ortiz Rocasolano, esperaba en la puerta a la Reina, a la infanta Elena y a Irene de Grecia.

Un gesto que no pasó inadvertido para los medios de comunicación, que se empezaron a preguntar por las razones de unas posibles diferencias en la familia justo cuando había quedado más que demostrado que la Princesa de Asturias no sólo no tenía ningún problema con los miembros de la Familia Real, sino que es para todos ellos una persona muy querida.

Es por ello necesario señalar el hecho de que durante el funeral por el alma de su hermana, y aún no estando al lado de su padre –la Princesa de Asturias ocupó su lugar entre su madre y su esposo, don Felipe - ésta, además de acariciar a Paloma constantemente, encontró la manera de dar la mano a Jesús ayudándole a sostener su dolor en los momentos en los que éste no podía contener las lágrimas (Jesús Ortiz se sentó en la iglesia entre su esposa Paloma, su hija Telma y su madre, Menchu Álvarez del Valle).

Pinche aquí para acceder a la edición digital de la revista ¡Hola!


  • Compartir esta noticia:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati
  • Agregar esta página a Mister Wong


¿Qué es esto?

Haga de Hola.com su página de inicio | Boletines y alertas | Publicidad: anúnciese aquí | Contacte con nosotros | Advertencia legal | Publicación digital controlada OJD

Otras ediciones: HELLO! Inglaterra | HELLO! Canada | HELLO! Rusia | HELLO! Grecia | ¡HOLA! México

© 2000-2006, HOLA S.A., Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España) Sindicación de contenidos