La sofisticación llega a París de la mano de Paco Rabanne y Viktor & Rolf

Los diseñadores recuperan un estilo muy elaborado para la próxima primavera-verano

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La modelo Eugenia Volodina luce un diseño de Paco Rabanne para la próxima primavera-verano 2006.
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Viktor & Rolf inundaron de fantasía la pasarela parisina.

París vivió ayer su segunda jornada de desfiles en la que los holandeses Viktor & Rolf volvieron a derrochar, como viene siendo habitual, fantasía e intelectualidad. La nota de vanguardia y creatividad la pusieron Undercover y AF Vandervorst, y el español Paco Rabanne demostró que, pese a su veteranía, sabe reinventarse cada nueva temporada. Junto a ellos completaron la jornada otros diseñadores como Bernhard Willhelm, Melodie Wolf o Sharon Wauchob.

El diseñador Jun Takahashi, al frente de la marca Undercover presentó una colección cargada de oscuridad y misterio. Como si de un cuento gótico actualizado se tratase, la pasarela se llenó de turbantes de inspiración medieval que se mezclaban con prendas de estilo punk y rock para una mujer diferente.

La colección de Paco Rabanne, ahora en manos de Patrick Robinson, director creativo de la marca, se correspondía con la esencia de la firma: modernidad y materiales tecnológicos. En esta ocasión Rabanne recupera el espíritu de las armaduras medievales y de los samuráis combinando con maestría tejidos metalizados y bordados artesanales. El resultado es una silueta estructurada y muy femenina.

Y con los holandeses Viktor & Rolf llegó el espectáculo a París. Como ya hicieran en su boutique milanesa, la pareja de diseñadores, fieles a su estilo surrealista, le dieron la vuelta (literalmente) a la pasarela. Las modelos parecían andar por el techo y su desfile empezó por el final, es decir, saludando al público, para después empezar con los vestidos de noche y terminar con los de día. Esta estructura invertida se correspondía con sus prendas: volantes y lazos que cuelgan hacia arriba, chaquetas y camisas con el escote en los hombros, prendas que se superponían una y otra vez... todas ellas mezcladas con vaporosas faldas y vestidos en tejidos metalizados y sutiles gasas en negro, verde y beis.

Por último, les llegó el turno a los belgas AF Vandervorst, que presentaron una colección en blanco, negro y beis. Destacaron sus faldas armadas con ballenas y sus vestidos llenos de volantes desiguales que, junto con estudiados drapeados, envolvían la figura femenina en complejos volúmenes con un resultado espectacular.

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