Moda

Modelos

  • Compartir esta noticia:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati
  • Agregar esta página a Mister Wong


¿Qué es esto?

Nieves Álvarez nos abre, por primera vez, las puertas de su chalé ibicenco

Está ubicado en Cala Salada y tiene 400 metros cuadrados construidos que se reparten en tres alturas

Bali está muy presente por todos los lugares, como puede verse en este rincón, donde hay una especie de cama para descansar con un dosel de brezo. Una espectacular vista se aprecia desde la terraza.
Pulse sobre la imagen para ampliarla y para ver más fotos

Dormitorio de Nieves y de su esposo, Marco, muy espacioso y con pocos muebles. Está situado en la planta inferior, donde se encuentra la piscina, y los suelos son de mármol travertino. Un cuadro con motivos asiáticos está colgado de la pared d ela derecha. La cama es también balinesa.

El dios que más a menudo se ve representado en la India es uno con cabeza de elefante, Gasnesha, el más inteligente de todos, el de los escritores y el de los literatos y aquel al que hacen plegarias antes de comenzar una nueva empresa. Cuando llegas al chalé ibicenco de Nieves Álvarez y de su esposo, Marco Severini, cuyas puertas han abierto por primera vez, una cabeza de Gasnesha te recibe encastrada en el resplandeciente blanco de la fachada, donde los muros están cubiertos por un torrente de buganvillas. La bella 'top-model' acaba de ser madre hace casi dos meses y es una mujer feliz. Su rostro resplandece, si cabe aún más, cuando tiene en brazos a su hijo.

«VAMOS A VER CASAS»

—Nieves, recuerda tu historia con este chalé.
—Yo conocía Ibiza sólo por el trabajo, sobre todo con clientes extranjeros. El año pasado, Marco y yo vinimos a hacer un reportaje sobre parejas y la isla nos entusiasmó. Nos recuerda mucho a Bali, un lugar donde yo desconecto mucho. Entonces le dije a Marco: «Vamos a ver casas».
—Lo dices con un tono como de broma.
—Porque todo comenzó así, hasta que vimos ésta y nos encantó: las puestas de sol, estas vistas..., parecía como si estuviese en otro planeta.
Imagino que hubo reforma.
—Y la sigue habiendo. Poco a poco vamos haciendo las cosas. Tiene cuatrocientos metros cuadrados repartidos en tres alturas. La planta superior tiene tres habitaciones. Aquí, donde estamos, se encuentra el salón y la cocina, y en el nivel inferior hay otras dos habitaciones más.
—Digo, Nieves, que te casaste en Bali, vuelves a Bali siempre que puedes, la casa huele a Bali por los cuatro costados.
—Me quedaría a vivir si pudiera. Me encantan su cultura, sus gentes. No tienen nada, pero ofrecen todo. Son adorables y pacíficos, aunque ahora la isla esté cambiando mucho con tanto turismo.
—Pero su espíritu nunca se lo podrán arrancar.
—Nunca, es cierto. Todavía mantiene el espíritu de lo que es Bali. Quizá porque es el sitio al que fui de vacaciones con Marco. Ibamos todos los veranos, el fin de año. Allí es como que no te importa nada. En Bali tengo un montón de amigos que trabajan, producen ropa o tienen restaurantes u hoteles. Es como otro planeta, donde no hay envidias.
—Eso sí es bueno.
—No lo sabes tú bien...

  • Compartir esta noticia:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati
  • Agregar esta página a Mister Wong


¿Qué es esto?

Haga de Hola.com su página de inicio | Boletines y alertas | Publicidad: anúnciese aquí | Contacte con nosotros | Advertencia legal | Publicación digital controlada OJD

Otras ediciones: HELLO! Inglaterra | HELLO! Canada | HELLO! Rusia | HELLO! Grecia | ¡HOLA! México

© 2000-2006, HOLA S.A., Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España) Sindicación de contenidos